La Autonomía Regional del Chaco enfrenta una de sus peores crisis debido a la drástica caída de la renta petrolera, su principal fuente de financiamiento. La reducción de ingresos ha generado un conflicto entre el Gobierno Regional y la Alcaldía de Yacuiba, que ha derivado en un bloqueo de la Ruta 9, ya en su séptimo día. Las disputas entre José Luis Ábrego y Carlos Brú reflejan la lucha por los cada vez más escasos recursos provenientes de las regalías hidrocarburíferas.

En la última década, los ingresos por IDH y regalías para la región chaqueña cayeron un 80%, pasando de 1.730 millones de bolivianos en 2014 a solo 331 millones en 2024, con una proyección de 234 millones para 2025. Actualmente, el déficit financiero es evidente: en enero de 2025, el Gobierno Regional recibió 6.6 millones de bolivianos, mientras que sus gastos alcanzaron los 7.2 millones, reflejando una economía en crisis.
El conflicto se intensifica porque el Gobierno Regional debe transferir el 30% de sus ingresos a las alcaldías, pero Ábrego sostiene que hacerlo comprometería programas sociales. Brú, por su parte, denuncia que la falta de pagos afecta servicios esenciales como el desayuno y transporte escolar. Autoridades y analistas advierten que este enfrentamiento podría poner en entredicho el modelo autonómico del Chaco.
Críticos como el exsenador Wilman Cardozo y el abogado Álex Gutiérrez cuestionan la viabilidad de la autonomía regional, señalando que ha sido un modelo dependiente del Gobierno Central y marcado por la falta de planificación. Si no se encuentran soluciones estructurales, la crisis económica y política podría debilitar aún más la autonomía y afectar el desarrollo del Chaco.
