

La Central Obrera Departamental de Tarija, a través de su ejecutivo Jaime Ortiz, pidió al Gobierno nacional asumir acciones para pacificar el país y abrir un diálogo serio con la Central Obrera Boliviana, en medio del conflicto social y los bloqueos que afectan a varias regiones. Sin embargo, la declaración fue realizada durante una marcha en la que también advirtió que, si no existen respuestas concretas a las demandas sindicales, el sector podría radicalizar sus medidas e incluso sumarse al pedido de renuncia del presidente Rodrigo Paz.
Ortiz señaló que la situación nacional “está saliendo de contexto” y lamentó que ya se registren cuatro fallecidos durante las movilizaciones. En ese marco, exhortó al mandatario a “pacificar el país” y convocar de manera urgente a una mesa de diálogo con la dirigencia de la COB, afirmando que el Ejecutivo aún tiene tiempo para evitar una mayor escalada del conflicto social.

El dirigente sostuvo que en Tarija la COD había mantenido una posición cauta y abierta al diálogo, pero aseguró que la falta de respuestas del Gobierno podría obligarlos a asumir las mismas medidas que se ejecutan a nivel nacional. Afirmó que inicialmente no pedían la renuncia presidencial, aunque advirtió que podrían “unificar criterios” con otros sectores y llegar a “máximas consecuencias” si continúa la negativa oficial de atender sus demandas.
Asimismo, Ortiz acusó al Gobierno de intentar confrontar a la población entre sí, utilizando el cansancio ciudadano frente a los bloqueos para generar mayor tensión social. También criticó la intervención policial en algunos puntos de conflicto y afirmó que el uso de gases y balas no solucionará la crisis que atraviesa el país.
El ejecutivo sindical aseguró que las movilizaciones buscan exigir respeto y atención a las demandas de los trabajadores y del pueblo en general. En su criterio, los verdaderos responsables de la convulsión social son las autoridades gubernamentales por no escuchar ni atender oportunamente los reclamos de distintos sectores.

Finalmente, Ortiz reiteró que la COD de Tarija aún apuesta por una salida dialogada, aunque dejó abierta la posibilidad de endurecer las protestas junto a otras organizaciones sociales si el Gobierno nacional mantiene una postura “tozuda” y no instala un espacio de negociación con la dirigencia sindical.
