
El director de Planificación del Comité Cívico de Tarija, Rodrigo Fuenzalida, cuestionó duramente al gobierno nacional por desentenderse de la crisis en el sistema de salud del departamento, responsabilizando únicamente a la Gobernación y a los municipios por la provisión de ítems de personal médico.

Según Fuenzalida, existe una deuda histórica superior a los 1.500 ítems que el Estado nunca asignó, lo cual ha generado un déficit estructural en la atención médica.
Recordó que esta situación fue identificada desde el 2020 junto al entonces director del Servicio Departamental de Salud, Paul Castellanos, cuando se evidenció que tras la implementación del SUS (Sistema Único de Salud), el gobierno central no asumió la contratación de recursos humanos, pese a haber reemplazado al antiguo SUSAT (Seguro Universal de Salud Autónomo de Tarija), cuyos ítems eran cubiertos por la Gobernación.
Fuenzalida mencionó que proyectos como el hospital de segundo nivel en San Antonio, que requiere 350 ítems para funcionar adecuadamente, solo ha recibido 45. Además, denunció que el hospital de tercer nivel Fray Quebracho, en Yacuiba, con capacidad para 200 camas y equipamiento especializado, sigue sin funcionar plenamente por falta de personal.

También criticó el incumplimiento de promesas electorales sobre la construcción de un hospital de cuarto nivel en San Lorenzo, anunciado en campañas presidenciales por Evo Morales en 2014 y 2019, pero que nunca se concretó.
El cívico recordó que la cooperación coreana estuvo dispuesta a invertir cerca de 150 millones de dólares en este último proyecto, pero se retiró tras constatar el uso político del mismo. Finalmente, denunció que el MAS y sus principales líderes —incluidos Morales, Arce, Choquehuanca y Andrónico Rodríguez— han utilizado a Tarija solo en épocas electorales y luego han ignorado las necesidades del departamento.

