
El asesor de la Gobernación de Tarija, César Ramos, informó que el Ministerio de Salud ha exigido el pago inmediato del bono vacunación a los trabajadores del sector, solicitando la transferencia de 8,7 millones de bolivianos. En caso de no realizarse, advirtió, se podría aplicar un débito automático de este monto a la Gobernación, medida que calificó de “totalmente arbitraria”.


Ramos explicó que la Gobernación carece de recursos para cubrir este pago, ya que los fondos provienen del IDH y han sufrido una caída significativa. Mientras se esperaba un techo presupuestario de 60 millones bolivianos, solo se han recibido 21 millones hasta julio y se proyectan 36 millones hasta diciembre, insuficientes para cubrir el bono.
Los recursos actuales de la Gobernación están destinados exclusivamente a atención sanitaria, incluyendo medicamentos para pacientes con cáncer, hemofílicos y el equipamiento hospitalario en fase de prueba, lo que imposibilita la disposición de dinero para el bono vacunación. Ramos subrayó que esta obligación no corresponde a las gobernaciones, sino al nivel central del Estado, ya que la mayoría de beneficiarios son empleados del Ministerio de Salud y del Tesoro General de la Nación.

Finalmente, el asesor advirtió que, ante la falta de respuesta del gobierno central, la Gobernación se sumaría a protestas del sector salud y movilizaciones ciudadanas para exigir que el pago del bono sea asumido por el Estado, reiterando la necesidad de que se cumplan las responsabilidades legales correspondientes.
