
La delegación de la Unión Europea en Kiev anunció que reabrirá sus puertas tras haber sufrido daños por un ataque aéreo ruso que impactó a pocos metros de sus instalaciones. Durante varios días, el personal trabajó de forma remota mientras se realizaban las reparaciones urgentes en el edificio. La embajadora de la UE en Ucrania, Katarína Mathernová, aseguró que “no nos vamos de Kiev”, subrayando la voluntad de mantener la presencia diplomática pese a la escalada bélica.


El ataque ocurrió en la madrugada del 28 de agosto, cuando Rusia lanzó casi 600 drones y 31 misiles contra la capital ucraniana, en lo que autoridades locales describieron como la ofensiva más intensa desde la cumbre de Alaska. Los misiles impactaron a apenas 50 metros de la sede europea, destruyendo ventanas, dañando equipos de climatización, mobiliario, computadoras y vehículos estacionados en el garaje. Por fortuna, el ataque se produjo antes del inicio de la jornada laboral, evitando víctimas entre el personal.
Mathernová destacó que el hecho de que los misiles impactaran cerca de la delegación de la UE, el Consejo Británico y la embajada de Azerbaiyán demuestra el desprecio de Rusia por las consecuencias diplomáticas y civiles de sus ataques. “Ellos saben exactamente qué impacto causan con cada misil”, denunció la diplomática, afirmando que se trató de un acto deliberado de intimidación.
Pese a los destrozos materiales, la embajadora remarcó que la reapertura es una señal política hacia Ucrania y Europa. “Fue un gran shock para nosotros, pero también debería conmocionar a toda Europa. Reabrimos para demostrar que seguimos aquí”, dijo. También reconoció que de haberse producido en horario laboral, el ataque habría tenido consecuencias fatales para los funcionarios europeos.
En la entrevista concedida a Euronews, Mathernová cuestionó las intenciones del Kremlin en torno a la paz. “Vladímir Putin nunca ha estado interesado en la paz, lo que vemos cada día es terrorismo contra civiles”, afirmó. A la vez, admitió que, aunque la UE brinda un fuerte respaldo, “nadie está haciendo lo suficiente” mientras la guerra continúa.

La embajadora alertó que el sufrimiento no se limita a Kiev, ya que ciudades como Sumy, Zaporiyia, Donetsk, Odesa, Mykolaiv y Járkov son bombardeadas diariamente. “Una generación entera en Ucrania vive sin poder planificar más allá de uno o dos días, porque nunca saben qué ocurrirá”, lamentó, pidiendo más presión internacional coordinada contra Moscú para frenar lo que calificó como una “locura”.
Vía: Euronews
