
Pese a compromisos previos para postergar el tratamiento del contrato de explotación de litio con China, el ala arcista del Movimiento al Socialismo (MAS) busca ahora avanzar con un acuerdo similar con una empresa rusa. La comisión de Economía Plural de la Cámara de Diputados convocó a sesión este miércoles por la tarde para tratar el proyecto de ley 170/2024-2025, que avala una asociación entre Yacimientos de Litio Bolivianos (YLB) y la empresa rusa Uranium One Group.

Este nuevo intento legislativo se produce en medio del cuarto intermedio indefinido que mantiene la Cámara de Diputados desde el 4 de julio, tras una accidentada sesión de casi 15 horas. Los opositores aseguraron este martes que el presidente de Diputados, Omar Yujra, se comprometió a no reanudar esa sesión ni tratar leyes sensibles hasta después del receso parlamentario, previsto para agosto.
El senador Guillermo Seoane confirmó que el presidente de Diputados acordó dejar en suspenso la polémica Ley del Litio. “Dijo que el tema se retomará después de agosto, tras las elecciones”, aseguró el legislador. Esta postura fue celebrada inicialmente por los opositores, que consideran que no existen las condiciones para aprobar contratos sin un análisis técnico y político más amplio.
Sin embargo, el presidente de la Comisión de Economía Plural, Hernán Hinojosa, convocó a los diputados a una sesión este miércoles a las 17:15, fuera del horario habitual de trabajo legislativo. Desde la oposición denunciaron que esta maniobra busca aprobar el contrato con la empresa rusa aprovechando la ausencia de varios diputados titulares, ya que muchos se encuentran en su semana regional, y que incluso se habilitó de manera sorpresiva a legisladores suplentes.

El diputado Enrique Urquidi, de Comunidad Ciudadana (CC), criticó duramente este intento del oficialismo. Reiteró que las bancadas opositoras no permitirán la aprobación de ningún crédito externo mientras el arcismo insista en avanzar con los contratos de explotación de litio de forma unilateral y sin consenso.
La creciente tensión legislativa por el control del litio refleja la importancia estratégica que tiene este recurso para el país. La oposición advierte que sin transparencia ni diálogo, cualquier contrato será rechazado, mientras el oficialismo busca consolidar acuerdos internacionales en medio de un escenario electoral marcado por divisiones internas.

Vía: El Deber
