El gobernador de Tarija, Óscar Montes Barzón, realizó la rendición pública de cuentas correspondiente a la gestión 2025, en la que expuso la situación financiera de la Gobernación a partir de cuatro ejes principales: ingresos, egresos, deuda heredada y programas con proyectos de inversión.

Durante su informe, la autoridad aclaró que el presupuesto global registrado asciende a 834 millones de bolivianos, pero que la Gobernación solo administra de manera directa 405 millones.
Montes explicó que los restantes 428 millones de bolivianos corresponden a recursos transferidos por el Gobierno nacional, destinados principalmente al pago de salarios del sector salud, fondos que no son administrados por la Gobernación.
De los 405 millones bajo administración departamental, el 62% proviene de regalías, el 12% del Impuesto Directo a los Hidrocarburos (IDH) y apenas el 0,3% de regalías mineras, evidenciando una alta dependencia de los ingresos hidrocarburíferos.
En cuanto a los ingresos efectivos, el gobernador señaló que Tarija recibió montos inferiores a los proyectados. Indicó que de los 373 millones de bolivianos previstos por regalías, solo llegaron 254 millones, quedando 118 millones inscritos en el presupuesto pero nunca transferidos.
En el caso del IDH, de 62 millones esperados se recibieron 50, y del IEHD apenas 5 millones de los 29 previstos. En total, de 466 millones que debían ingresar, solo se percibieron 312 millones, es decir, un 33% del presupuesto no llegó.
Respecto a los egresos, Montes detalló que el 22% del presupuesto se destinó al pago del Prosol, la canasta alimentaria y los ítems de salud, con un desembolso de 88 millones de bolivianos.
Sin embargo, reconoció que no se logró cumplir al 100% con estas obligaciones: la canasta alimentaria está al día, pero el Prosol solo fue cubierto en un 25%, quedando pendiente el 75% correspondiente a la gestión pasada. Asimismo, a los gobiernos municipales se transfirió poco más del 60%, manteniéndose aún deudas pendientes.
En el eje de la deuda heredada, el gobernador informó que al inicio de su gestión se encontró una deuda de 3.197 millones de bolivianos, principalmente con entidades financieras como el FNDR y compromisos asumidos por subgobernaciones sin control adecuado. Afirmó que esta deuda fue reducida de manera progresiva, pasando de más de 3.000 millones en 2021 a 959 millones de bolivianos en la actualidad, todos ellos vinculados a proyectos de inversión.
En el ámbito de programas y proyectos de inversión, Montes destacó el pago de 13 millones de bolivianos para el proyecto del hospital oncológico, asegurando que la Gobernación se encuentra al día en ese compromiso, pese a que la obra está paralizada por instancias nacionales.
También mencionó inversiones en infraestructura y equipamiento, como el hospital Materno Infantil, el hospital San Juan de Dios y obras productivas en zonas rurales, además del pago de créditos heredados de anteriores gestiones, los cuales —afirmó— se continúan cancelando de forma gradual.
