Alerta energética: advierten que Bolivia deberá importar GLP desde el segundo semestre

Bolivia podría enfrentar un nuevo desafío energético en los próximos meses. La Fundación Jubileo advirtió que el país comenzará a importar Gas Licuado de Petróleo (GLP) desde el segundo semestre del año, debido a la sostenida caída en la producción nacional y al crecimiento del contrabando, situación que ya se refleja en largas filas para acceder a garrafas en varias ciudades.

El experto en hidrocarburos Raúl Velásquez explicó que la baja en la producción de GLP no es un problema reciente, sino una consecuencia de una década de declive en la producción de gas natural, principal insumo para la obtención de este combustible. Según el análisis, esta tendencia ha reducido de forma progresiva la capacidad del país para autoabastecerse.

Velásquez señaló que la importación no cubrirá la totalidad de la demanda interna, pero sí será necesaria para compensar el déficit que se profundizará en los próximos meses. La caída en la producción de gas natural ha alcanzado alrededor del 50%, lo que impacta directamente en la disponibilidad de GLP para el mercado interno.

El especialista explicó que el gas que actualmente se extrae de los campos bolivianos es cada vez más seco, con menor contenido de propano y butano, elementos clave para la producción de GLP. Esta situación limita la capacidad de procesamiento, incluso en plantas estratégicas como la ubicada en Tarija, que hoy opera con volúmenes reducidos.

A este escenario estructural se suma el incremento del contrabando, que se ha intensificado tras el ajuste en el precio del diésel. De acuerdo con Velásquez, parte del comercio ilegal de combustibles se ha desplazado hacia el GLP, atraído por la fuerte diferencia de precios con los países vecinos.

En Bolivia, la garrafa de GLP de 10 kilogramos mantiene un precio subvencionado de 22,50 bolivianos, mientras que en mercados fronterizos el mismo producto puede alcanzar valores de entre 100 y 200 bolivianos, lo que convierte al contrabando en un negocio altamente rentable.

Desde el Gobierno, el ministro de Desarrollo Productivo, Óscar Mario Justiniano, descartó cualquier posibilidad de ajustar el precio del GLP al valor internacional, argumentando que una medida de ese tipo representaría un duro golpe para la economía de las familias bolivianas.

No obstante, la autoridad reconoció que el contrabando agrava la escasez y aseguró que el Ejecutivo analiza reforzar los controles mediante el uso de tecnología, como una alternativa para frenar la salida ilegal del producto sin afectar el precio interno.

Mientras tanto, la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) informó que se ha reforzado la distribución de GLP para atender la demanda, aunque admitió que las restricciones en la oferta y el contrabando continúan presionando el abastecimiento, configurando un escenario complejo que podría derivar, por primera vez en años, en la importación sostenida de este combustible esencial.

Vía: Opinión

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