Ganaderos apuntan a carniceros e intermediarios por el alza desmedida del precio de la carne en Tarija

El sector ganadero de Tarija aseguró que el reciente incremento del precio de la carne de res en los mercados locales no responde a un aumento en sus costos de producción, sino a la falta de control y regulación en la cadena de comercialización, donde responsabilizan principalmente a intermediarios y carniceros.

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El presidente de los ganaderos tarijeños, Richard Flores Márquez, afirmó que el encarecimiento del producto se debe a que estos actores aprovechan la inexistencia de un control de precios efectivo, elevando el valor final de la carne muy por encima de lo justificado por los costos reales.

Flores señaló que se propuso instalar mesas de diálogo con la participación de un mediador, ya sea la Alcaldía, el Concejo Municipal o las juntas vecinales, para transparentar la estructura de costos y buscar soluciones consensuadas que beneficien tanto a productores como a consumidores.

En ese marco, los ganaderos presentaron su hoja de costos en una primera reunión, justificando el precio del kilo vivo y del kilo gancho. Sin embargo, según el dirigente, los carniceros nunca presentaron su propia estructura de costos, lo que impidió avanzar en una regulación consensuada.

“Ha sido muy cómodo para ellos seguir trabajando como se trabaja actualmente”, cuestionó Flores, al señalar que el sector opera sin controles ni límites claros, permitiendo incrementos de precios sin una justificación técnica o legal.

El dirigente recordó que se realizaron entre tres y cuatro reuniones en instancias como el Concejo Municipal y la Fejuve, pero ninguna autoridad asumió la responsabilidad de poner orden, situación que derivó en el alza del precio de la carne, aunque —aclaró— los ganaderos no superaron los valores establecidos en su hoja de costos.

Asimismo, remarcó que las utilidades deben ser razonables y que la ley no permite márgenes de ganancia del 100%, por lo que insistió en la necesidad de sincerar cifras y establecer una regulación que contemple a todos los eslabones de la cadena productiva.

Respecto a los precios que alcanzan hasta 80 bolivianos el kilo en algunos mercados, Flores precisó que esa carne proviene de Santa Cruz y no de la producción local, subrayando que el ganado tarijeño se comercializa a precios estables.

Actualmente, los ganaderos venden el kilo gancho entre 40 y 43 bolivianos y el kilo vivo a la mitad de ese monto, dependiendo de la calidad del animal. No obstante, advirtieron que, aunque compren ganado a menor precio, los carniceros no reducen el valor al consumidor final, situación que —según el sector— se agrava por la intervención de intermediarios, quienes encarecen el producto al operar con pagos diferidos y sin regulación.

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