El Director de Asuntos Administrativos del Ministerio de Obras Públicas, Andrés Ruíz, informó que junto a diversas instituciones del Estado se realizó una inspección a la pista de aterrizaje del aeropuerto de Tarija, en el marco de los preparativos para la próxima fase de mejoras del terminal aéreo.

Ruíz indicó que uno de los principales puntos a definir será el tipo de pavimento de la pista: rígido o flexible, decisión que tendrá un impacto directo en los costos, tiempos de ejecución y mantenimiento, y que permitirá mantener la categoría internacional del aeropuerto.
La autoridad explicó que la inspección contó con la participación de la DGAC, ANABOL, la Unidad Técnica Aeroportuaria (UTA) y el Ministerio de Obras Públicas, y forma parte de los talleres y consultas previas que buscan involucrar a todos los actores de la sociedad tarijeña para tomar la mejor decisión.
El presupuesto estimado para esta fase, denominada “fase aire”, asciende a aproximadamente 250 millones de bolivianos, lo que subraya la importancia de elegir adecuadamente el tipo de pavimento y de planificar con rapidez el proceso de licitación.
Ruíz enfatizó que ambas opciones de pavimento son viables técnica y económicamente, y que la elección se hará considerando también la continuidad de las operaciones aéreas, evitando cierres prolongados del aeropuerto durante las obras.
El funcionario destacó que Tarija se ha consolidado como un centro turístico de relevancia nacional y latinoamericana, por lo que la mejora del aeropuerto es una prioridad estratégica para garantizar un flujo constante de vuelos y turistas.
Finalmente, aseguró que el Gobierno Nacional, siguiendo la instrucción del Presidente, ha priorizado la solución del aeropuerto, y que se trabajará en un cronograma que permita avanzar con rapidez, tomando en cuenta los aspectos técnicos, económicos y sociales que involucra esta decisión.
