Bolivia reduce su riesgo país a menos de 1.000 puntos por primera vez en dos años tras la asunción de Rodrigo Paz

Por primera vez en más de dos años, Bolivia logró reducir su riesgo país por debajo de los 1.000 puntos, alcanzando los 955 el pasado 7 de noviembre y descendiendo a 930 puntos el lunes 10, según el Índice de Bonos de Mercados Emergentes (EMBI) calculado por JP Morgan. Se trata del nivel más bajo desde julio de 2023, lo que marca una señal de confianza moderada en los mercados internacionales hacia la economía boliviana.

El economista e investigador Fernando Romero destacó que el cambio político tras las recientes elecciones nacionales fue uno de los principales factores que impulsaron la mejora del indicador. Explicó que durante la primera vuelta electoral, el riesgo país se ubicaba en 1.207 puntos, pero tras el balotaje y la posesión de Rodrigo Paz como presidente, descendió drásticamente. “La tendencia a la baja se consolidó después del cambio de gobierno, llegando a su valor más bajo de 2025”, señaló.

Romero identificó varios elementos detrás de esta caída, entre ellos la apertura del nuevo gobierno a la inversión extranjera, el restablecimiento de relaciones diplomáticas con Estados Unidos y la aprobación de créditos internacionales que fortalecen la posición financiera del país. Según el economista, la aprobación de más de 1.000 millones de dólares por parte de la anterior Asamblea Legislativa y el reciente crédito de 3.100 millones otorgado por la CAF contribuyeron a mejorar la percepción de solvencia del Estado boliviano.

Además, mencionó que el respaldo internacional al gobierno de Rodrigo Paz, sumado a la búsqueda de financiamiento con organismos multilaterales como el FMI, el Banco Mundial y la CAF, ha incrementado la confianza de los mercados. A esto se suma el acercamiento con el sector privado nacional e internacional, que empieza a ver condiciones más favorables para invertir en el país.

El economista subrayó que el cambio de modelo económico, tras casi dos décadas de políticas socialistas, también ha influido en la baja del riesgo país. “El viraje hacia una economía más liberal y promercado ha sido bien recibido por los inversionistas, quienes perciben mayor previsibilidad y capacidad de pago de la deuda externa”, explicó Romero, agregando que el nuevo rumbo político genera expectativas positivas de estabilidad macroeconómica.

Sin embargo, pese a esta mejora significativa, Bolivia continúa siendo el segundo país con mayor riesgo para invertir en la región, solo por detrás de Venezuela. Los analistas advierten que, si bien el indicador refleja una tendencia favorable, aún persisten desafíos estructurales en materia de productividad, déficit fiscal y diversificación económica que podrían limitar el impacto sostenido de esta recuperación.

El EMBI, índice creado por JP Morgan, mide la diferencia de rendimiento entre los bonos de deuda de países emergentes y los bonos del Tesoro estadounidense. Un valor alto indica una mayor percepción de riesgo y probabilidad de incumplimiento. La reducción de este índice en el caso boliviano no solo refleja la confianza política que genera el nuevo gobierno, sino también un alivio temporal frente a las tensiones financieras que el país arrastraba desde hace varios años.

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