
El dirigente de los volqueteros de Tarija, Gustavo Rodríguez, manifestó que el nuevo Gobierno de Rodrigo Paz enfrenta el enorme reto de desarticular la estructura institucional y sindical creada durante los casi 20 años de gestión del Movimiento al Socialismo (MAS), a la que calificó como “un sistema de corrupción que penetró en todos los niveles del Estado y la sociedad”.

Según Rodríguez, muchas de las entidades fundadas en ese periodo solo sirvieron para el despilfarro de recursos públicos y el favorecimiento político.

Entre los ejemplos citados, el dirigente mencionó la Empresa Boliviana de Construcción (EBC), dependiente de la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC), la cual —afirmó— “no aportó nada al país” y se convirtió en un símbolo de ineficiencia y corrupción.
Denunció que la EBC dejó deudas con proveedores, trabajadores y hasta con pequeñas comunidades donde ejecutó obras, cuyos costos, según Rodríguez, eran “tres o cuatro veces mayores” a los de las empresas privadas.
Rodríguez señaló que la permanencia de estas estructuras burocráticas representa un lastre económico para el Estado, por lo que instó al nuevo Ejecutivo a eliminar empresas públicas ineficientes y optimizar los recursos nacionales.
A su juicio, la reducción del aparato estatal permitirá canalizar mejor los fondos hacia sectores productivos, además de evitar que el dinero público siga siendo usado para fines políticos.
El dirigente fue enfático al sostener que la corrupción no solo se concentró en el aparato estatal, sino que también se extendió al ámbito sindical y comunitario. Denunció la existencia de lo que llamó una “dictadura sindical”, en la que muchas comunidades fueron obligadas a realizar aportes económicos bajo amenaza de exclusión o discriminación. En su criterio, esta práctica se consolidó como una forma de extorsión institucionalizada que afectó la vida cotidiana de los bolivianos durante dos décadas.
Finalmente, Rodríguez expresó que el proceso de limpieza institucional será largo y complejo, aunque confía en que el presidente Paz inicie cuanto antes una etapa de reconstrucción del Estado.

“Los cinco años de gobierno serán cortos para desmontar todo lo que el MAS ha tejido, pero lo importante es empezar ya”, concluyó, destacando que la esperanza del sector del transporte es ver al país libre de estructuras corruptas y con un Estado eficiente al servicio de la ciudadanía.
