
Bolivia cerró septiembre de 2025 con un déficit comercial acumulado de $us 551,1 millones, reflejando uno de los balances más negativos de la administración de Luis Arce en materia económica. Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), entre enero y septiembre las exportaciones alcanzaron los $us 6.668,6 millones, mientras que las importaciones sumaron $us 7.219,8 millones, dejando un saldo en rojo para la balanza comercial.


Pese al resultado anual negativo, el mes de septiembre mostró un superávit puntual de $us 70,2 millones, gracias a exportaciones por $us 840,4 millones frente a importaciones de $us 770,2 millones. Sin embargo, este leve repunte no compensa la tendencia deficitaria que arrastra la economía boliviana a lo largo del año.
El informe del INE detalla que, en términos generales, las exportaciones se estancaron, registrando una leve caída del 1,2 % respecto al mismo periodo de 2024. El principal factor de preocupación proviene del sector gasífero, cuyas ventas externas se desplomaron un 34,8 %, afectando directamente los ingresos del país y la disponibilidad de divisas.
Entre enero y septiembre, las exportaciones de gas natural generaron $us 835,5 millones, una caída de $us 446,2 millones en comparación con los $us 1.281,7 millones registrados en el mismo periodo del año anterior. El descenso refleja la pérdida de mercados regionales, la disminución de volúmenes exportados y los problemas de producción interna de hidrocarburos, que han deteriorado la posición comercial de Bolivia.
En contraste, el sector minero ha sido uno de los pocos en mostrar señales positivas, con ventas por $us 2.521,6 millones, lo que representa un incremento del 12,8 % respecto a 2024. Dentro de este grupo destacan el zinc, con exportaciones de $us 1.087,2 millones (+27,7 %), y la plata, con $us 1.035,4 millones (+6 %).

El comercio agroindustrial muestra un desempeño mixto. Los productos derivados de soya alcanzaron $us 774,3 millones, lo que implica una caída del 5,4 %, mientras que la carne bovina logró un crecimiento del 7,5 %, con ventas por $us 154,7 millones, impulsada por la demanda de mercados asiáticos.
A la espera de los datos de octubre —que completarán la gestión económica bajo el mandato de Arce—, los analistas advierten que la dependencia de los hidrocarburos y el aumento de las importaciones continúan debilitando la balanza comercial del país. La situación, dicen, refleja el agotamiento del modelo exportador y la urgencia de diversificar la producción nacional para revertir el creciente desequilibrio externo.
Fuente: El Día
