Padres denuncian venta de marihuana y cigarrillos electrónicos en colegios de Tarija y exigen retorno del programa “mochila segura”

Padres de familia de la provincia Cercado expresaron su profunda preocupación por la venta y consumo de marihuana y cigarrillos electrónicos dentro de establecimientos educativos de la capital tarijeña. Según las denuncias, algunos colegios estarían convirtiéndose en espacios de microtráfico y comercialización encubierta de estos productos, lo que ha encendido las alarmas entre las juntas escolares.

El presidente de la Junta de Padres de Familia, Franklin Arancibia, informó que recibieron denuncias anónimas a través de WhatsApp sobre la circulación de cigarrillos electrónicos y marihuana en distintos colegios.

Aunque no precisó nombres de las unidades educativas involucradas, confirmó que en un caso reciente fueron hallados seis dispositivos electrónicos en poder de un estudiante, lo que consideró un hecho grave y preocupante.

“Es lamentable que un alumno sea encontrado con esa cantidad de aparatos que no deberían estar en un colegio”, declaró Arancibia, quien advirtió que las aulas y patios escolares están siendo utilizados como puntos de venta para estos productos. El dirigente criticó además la falta de acciones efectivas por parte de las autoridades educativas para controlar esta situación.

Consultado sobre la posible participación de personas mayores en estos hechos, Arancibia señaló que existen estudiantes mayores de edad inscritos en programas de educación especial, quienes comparten espacios con menores de edad. “En tercero, cuarto, quinto y sexto de secundaria hay alumnos adultos junto a niños. No puede ser que no haya control por parte de las direcciones educativas”, cuestionó.

Según las denuncias, los cigarrillos electrónicos se comercializan entre 120 y 150 bolivianos, dependiendo de la marca, mientras que el precio y origen de la marihuana aún no fueron precisados. Arancibia lamentó que los colegios estén convirtiéndose en un “mercado atractivo” para la venta de estos productos prohibidos, incentivando el consumo entre adolescentes.

Ante la gravedad de la situación, los padres exigieron el retorno del programa “Mochila Segura”, una iniciativa aplicada en gestiones anteriores que permitía revisar los objetos que los estudiantes llevaban al colegio. Este control, según recordaron, dio resultados positivos al detectar sustancias o artículos no permitidos dentro de los recintos educativos.

Arancibia insistió en que la tenencia de cigarrillos electrónicos se está naturalizando en los colegios, y advirtió que si las autoridades no intervienen de manera inmediata, el problema podría escalar. “Necesitamos recuperar el control de las escuelas y proteger a nuestros hijos. No podemos permitir que el microtráfico se normalice en las aulas”, enfatizó.

Fuente: El Periódico, Tarija

Scroll al inicio