
El presidente de la Federación Departamental de Profesionales de Tarija, Rodolfo Caballero, informó que en el departamento existen alrededor de 35 mil profesionales legalmente habilitados para ejercer, de los cuales aproximadamente un 70% se encuentra desempleado o migró hacia otras actividades y emprendimientos.

Según explicó, solo un 30% mantiene vínculos laborales estables, principalmente en instituciones públicas, mientras que un número reducido se dedica a proyectos privados o emprendimientos propios.

Caballero destacó que la crisis económica ha golpeado con fuerza a los profesionales, particularmente en sectores como la construcción, donde actualmente no existen condiciones de estabilidad ni seguridad jurídica para emprender.
Señaló que los inversionistas dudan en arriesgar capital en Bolivia debido a la falta de garantías legales, situación que genera un clima de incertidumbre que se refleja directamente en la falta de oportunidades laborales.
El dirigente consideró que el cambio de gobierno debe dar respuestas concretas a esta problemática, pues de lo contrario —advirtió— la situación podría agudizarse aún más.
Además, recordó que, en diversos conversatorios y mesas técnicas, profesionales de distintas áreas han coincidido en un mismo diagnóstico: la crisis afecta profundamente al país y especialmente al departamento de Tarija, que enfrenta limitaciones tanto económicas como de planificación estratégica.
A pesar de este panorama, Caballero subrayó que Bolivia y Tarija cuentan con los recursos humanos y naturales necesarios para revertir la crisis, siempre y cuando se establezcan políticas claras e integrales.

En su criterio, lo que falta no son capacidades técnicas ni materia prima, sino lineamientos de Estado que articulen al sector profesional con el desarrollo económico y social.
Y se anunció que la próxima semana el sector profesional presentará oficialmente una propuesta técnica con lineamientos y parámetros para superar la crisis, la cual esperan sea tomada en cuenta por las autoridades.
Caballero lamentó que en los últimos 20 años se hayan realizado planteamientos similares sin que fueran escuchados, lo que —dijo— se refleja en la situación crítica actual del empleo y de la economía departamental.

