
El presidente nacional de la Sociedad de Ingenieros de Bolivia (SIB), Pascual Velázquez, advirtió sobre la crítica situación energética que enfrenta el país y planteó una serie de propuestas técnicas para evitar un colapso a corto y mediano plazo. Entre las principales recomendaciones, sugirió importar crudo para refinarlo en Santa Cruz y Cochabamba, actualmente funcionando solo al 40% de su capacidad.

Según Velázquez, esta medida permitiría cubrir el 90% de la demanda interna de gasolina y el 40% de diésel, además de ahorrar entre 600 y 700 millones de dólares anuales, mitigando la fuga de divisas.
El titular de la SIB también alertó que el 70% de la energía del país se genera con gas natural y que, de no tomarse decisiones urgentes para reponer reservas y fomentar la exploración, Bolivia podría pasar a ser un país importador de gas a partir del 2030, encareciendo significativamente los costos de generación eléctrica debido a la eliminación del subsidio actual.
Velázquez insistió en la necesidad de actualizar las leyes energéticas e hidrocarburíferas para brindar seguridad jurídica a las empresas inversoras y atraer capitales que permitan ampliar la capacidad de producción nacional. Anunció que la SIB hará llegar sus propuestas técnicas al Gobierno central y a todas las fuerzas políticas, con el objetivo de que sirvan como insumo para la elaboración de una nueva política energética nacional.
Finalmente, instó a la clase política a priorizar decisiones técnicas sobre intereses partidarios, para garantizar la seguridad energética y la sostenibilidad económica del país.
