
El Ministerio de Desarrollo Rural y Tierras negó este martes cualquier intención de importar carne desde Argentina u otro país, asegurando que Bolivia cuenta con suficiente producción para abastecer su mercado interno. La aclaración se dio mediante un comunicado oficial que contradice recientes declaraciones del viceministro Álvaro Mollinedo, quien había sugerido la posibilidad de importar carne si el precio era favorable.

El pronunciamiento también desmiente un informe del Senasag, que había señalado reuniones con autoridades sanitarias argentinas para coordinar una posible visita técnica a plantas cárnicas del país vecino. Estas acciones generaron preocupación en el sector ganadero nacional, particularmente en Santa Cruz, donde se teme que una apertura a la importación afecte a los productores locales.
“El Gobierno y este Ministerio no tienen como política de abastecimiento el importar carne bovina”, señala el comunicado de Desarrollo Rural, que también reafirma su compromiso de fortalecer el consumo de productos nacionales. El mensaje apunta a calmar las aguas frente al malestar creciente entre los productores cárnicos y sectores económicos.

Ganaderos como Walter Ruiz, presidente de Congabol, rechazaron contundentemente la posibilidad de importar carne, cuestionando el sentido económico de tal medida. Ruiz advirtió que el precio de la carne en Argentina es más del doble que en Bolivia y criticó que se plantee la opción de compra sin considerar los problemas internos del país.

Desde hace tres meses, Bolivia mantiene suspendida la exportación de carne con el objetivo de reducir su precio en el mercado interno, sin resultados concretos hasta ahora. Mientras el Gobierno atribuye el problema al contrabando e inflación, los productores insisten en que se levante la restricción para equilibrar la oferta sin necesidad de importar.
Vía: La Razón
