
El repunte de contagios de influenza ha provocado un creciente ausentismo en las escuelas, donde los protocolos de bioseguridad han sido reactivados con fuerza. En instituciones como el colegio Cristóbal de Mendoza y el Cástulo Chávez, los pupitres vacíos y los rostros cubiertos por barbijos se han convertido en escenas cotidianas. Padres de familia y docentes, preocupados por el avance de la enfermedad, han acordado medidas más estrictas para frenar la propagación del virus.

En el Cristóbal de Mendoza, la directora Ana María Sánchez explicó que tras una reunión con padres, se estableció el uso obligatorio de barbijo y alcohol en gel, además de reforzar la limpieza en baños con jabón líquido. También se activaron filtros para evitar la entrada de alumnos con síntomas, y aquellos que presentan malestares durante la jornada son enviados a casa. Solo en un día, se registraron 14 ausencias por enfermedades respiratorias, algunas compatibles con Covid-19.
La profesora Noelia Cárdenas relató que sus alumnos cumplen con el uso del barbijo en el aula y que uno de ellos lleva más de dos semanas sin asistir tras una internación por complicaciones respiratorias. Mientras tanto, en el colegio Cástulo Chávez, el ausentismo alcanza hasta un 20% de la población estudiantil, según su director, Ciro Bozo, quien denunció además la falta de dotación de insumos de bioseguridad por parte del municipio.

Entre marzo y abril, en el Cástulo Chávez, 180 alumnos no asistieron a clases por síntomas compatibles con influenza. Ante la falta de apoyo institucional, algunos padres han comenzado a proveer alcohol y desinfectantes por su cuenta. Las cifras reflejan una preocupación creciente en la comunidad educativa, que exige a las autoridades una mayor respuesta para proteger la salud de los estudiantes.
El Servicio Departamental de Salud (Sedes) emitió alerta roja sanitaria tras confirmar 20 muertes por influenza, 14 de ellas ratificadas por el comité científico. Los casos positivos han aumentado de 1.031 a 1.378 y los sospechosos se dispararon hasta los 5.000. La Dirección Departamental de Educación instruyó activar protocolos en todos los colegios, al tiempo que exige informes diarios a las direcciones distritales para mantener control sobre la evolución del brote.

Vía: El Deber
