Noboa declara “conflicto armado interno” y autoriza despliegue de militares extranjeros con inmunidad en Ecuador

El presidente de Daniel Noboa firmó el Decreto Ejecutivo 424, mediante el cual declaró la existencia de un “conflicto armado interno” en Ecuador y habilitó nuevas medidas para enfrentar a las organizaciones criminales vinculadas al narcotráfico y al terrorismo.

La norma reconoce que el país atraviesa una situación compleja que amenaza la soberanía nacional, la seguridad del Estado, el orden público y la protección de la población, justificando así la adopción de acciones extraordinarias por parte del Gobierno.

El decreto establece como objetivo principal neutralizar todas las estructuras consideradas una amenaza para el Estado ecuatoriano, fortaleciendo las operaciones de seguridad mediante la cooperación internacional.

Entre las medidas más relevantes se encuentra la autorización para que personal militar de países aliados participe en operaciones conjuntas con las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional de Ecuador.

Asimismo, el documento determina que los militares extranjeros que intervengan en estas acciones gozarán de inmunidad jurídica, siempre bajo el marco de los acuerdos internacionales suscritos por el Estado ecuatoriano.

La disposición también contempla la posibilidad de conceder indultos, reducciones o conmutaciones de penas a militares, policías y civiles que participen en operaciones de defensa del Estado dentro del contexto del conflicto armado interno.

Además, el Ejecutivo solicitó a la Asamblea Nacional de Ecuador considerar la aprobación de amnistías para quienes hayan actuado en defensa de la seguridad nacional durante las acciones contra grupos criminales.

Tras el anuncio, Noboa aseguró que la medida forma parte de una estrategia más amplia contra el narcoterrorismo y destacó que la cooperación internacional permitirá reforzar la presencia estatal en las zonas más afectadas por la violencia.

Como parte de esta ofensiva, el Gobierno dispuso el despliegue de tropas adicionales hacia las provincias de Guayas, Manabí, El Oro y Los Ríos, consideradas estratégicas por su alta incidencia delictiva y su relación con rutas del narcotráfico internacional.

Las autoridades militares señalaron que el objetivo es reforzar patrullajes, controles de armas y operaciones contra organizaciones criminales, buscando reducir las muertes violentas y recuperar el control de las ciudades más golpeadas por la inseguridad, en un contexto donde el Gobierno sostiene que Ecuador enfrenta una de las mayores amenazas de su historia reciente.

Vía: Infobae

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