Europa declara guerra a las drogas sintéticas mientras crece la violencia del narcotráfico

La Unión Europea enfrenta un escenario cada vez más complejo en materia de drogas, marcado por el aumento del consumo de sustancias sintéticas, el fortalecimiento de las redes criminales y una mayor violencia asociada al narcotráfico en distintos países del continente.

La alerta surge tras la publicación del Informe Europeo sobre Drogas 2026 elaborado por la Agencia de Drogas de la Unión Europea, que analiza la situación en los 27 países de la UE, además de Noruega y Turquía.

El reporte advierte que las drogas son actualmente más accesibles, más potentes y más difíciles de detectar e interceptar. Asimismo, señala que las organizaciones criminales han perfeccionado sus métodos de producción y distribución, incrementando los desafíos para las autoridades.

Uno de los principales focos de preocupación es el crecimiento de las drogas sintéticas, cuyos efectos son cada vez más peligrosos para los consumidores. Estas sustancias presentan mayores niveles de potencia y representan riesgos crecientes para la salud pública.

La violencia vinculada al narcotráfico también ha aumentado en torno a importantes puertos europeos como Puerto de Amberes, Puerto de Róterdam y Puerto de Hamburgo, considerados puntos estratégicos para el ingreso de drogas al mercado europeo.

Según la EUDA, durante 2024 al menos 7.600 personas murieron por sobredosis en territorio europeo. La mayoría de estos casos estuvieron relacionados con el consumo simultáneo de varias sustancias, siendo los opiáceos la principal causa de los fallecimientos.

Ante este panorama, la Unión Europea aprobó una nueva estrategia antidrogas que estará vigente hasta 2030. El plan busca reforzar la capacidad de respuesta de los Estados miembros frente a un fenómeno que evoluciona rápidamente y adquiere nuevas dimensiones.

La estrategia se basa en cinco pilares fundamentales: preparación institucional, salud pública, seguridad, reducción de daños y cooperación internacional. Además, contempla medidas específicas para fortalecer el control en puertos y otros puntos críticos de ingreso de sustancias ilícitas.

El programa también amplía las competencias de organismos europeos como Europol, Frontex y la propia EUDA, con el objetivo de mejorar la coordinación en la lucha contra el crimen organizado transnacional.

Sin embargo, la nueva política no está exenta de críticas. Organizaciones como la Comisión Global de Política de Drogas consideran que la estrategia prioriza las medidas de control policial y represión por encima de los enfoques de salud pública y reducción de daños. Además, advierten que reforzar la seguridad en los grandes puertos podría simplemente desplazar las rutas del narcotráfico hacia otras zonas, sin resolver el problema de fondo.

Vía: Euronews

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