
La presidenta de la Cámara de Mujeres Empresarias de Bolivia, filial Tarija, Marcela Casso, alertó que la crisis económica y los constantes bloqueos están provocando que varios empresarios y emprendedores retiren sus inversiones de la ciudad de La Paz. Según señaló, las dificultades para mantener operaciones comerciales en medio de la conflictividad social están obligando a muchos negocios a cerrar o trasladarse a otras regiones del país.

Casso relató que su familia se vio forzada a cerrar una sucursal de una pizzería instalada hace cuatro años en la avenida Arce de La Paz, pese a que el emprendimiento había logrado una importante aceptación entre la población paceña. Explicó que la inversión realizada fue significativa y representó el esfuerzo conjunto de toda su familia.
La empresaria indicó que durante los primeros años el negocio tuvo buenos resultados e incluso logró posicionarse entre las diez mejores pizzerías de la ciudad. Sin embargo, la situación cambió debido a los bloqueos recurrentes, que obligaban a suspender actividades de manera constante, generando pérdidas económicas difíciles de sostener.

Según explicó, los elevados costos de operación, especialmente el alquiler de un local en una zona céntrica, sumados a las interrupciones provocadas por las movilizaciones, terminaron haciendo inviable la continuidad del emprendimiento. “Cada día que cerrábamos representaba una pérdida importante”, afirmó.
El cierre de la sucursal también tuvo consecuencias laborales. Casso informó que alrededor de 20 trabajadores que se desempeñaban en los turnos de mañana, tarde y noche quedaron sin empleo tras la decisión empresarial. A pesar de ello, destacó el apoyo recibido por parte de la población paceña y agradeció la acogida que tuvo el emprendimiento durante su permanencia en esa ciudad.
Finalmente, la dirigente empresarial señaló que su caso no sería aislado y que otros negocios enfrentan problemas similares debido a la incertidumbre económica y social que atraviesa el país. Tras cerrar la sucursal en La Paz, la familia decidió concentrar nuevamente sus inversiones en Tarija, aunque manifestó su deseo de volver a abrir operaciones en la sede de gobierno cuando existan condiciones más favorables para el desarrollo empresarial.
