
El auge de los agentes de inteligencia artificial comenzó a generar un nuevo problema en grandes empresas tecnológicas y corporativas: la proliferación masiva y descontrolada de asistentes automatizados creados por los propios empleados.

El fenómeno tomó fuerza en 2026 tras el éxito de plataformas como OpenClaw y Claude Cowork, que facilitaron la creación de agentes capaces de realizar tareas complejas sin necesidad de conocimientos avanzados de programación.
Según reportó el Wall Street Journal, muchas compañías comenzaron a inundarse de agentes desarrollados internamente para automatizar tareas cotidianas, desde responder correos electrónicos hasta gestionar flujos completos de trabajo.

Uno de los casos más llamativos es el de DaVita, donde los trabajadores habrían creado más de 10.000 agentes de IA distintos, generando preocupación en los departamentos técnicos y de seguridad informática.
El principal problema radica en que muchos de estos sistemas fueron desarrollados de manera aislada, sin supervisión centralizada ni estándares comunes, lo que dificulta el control de la información y aumenta los riesgos de filtraciones de datos.
Además de los desafíos de seguridad, las empresas enfrentan un fuerte incremento en los costos operativos debido al elevado consumo de tokens y procesamiento, especialmente cuando múltiples agentes realizan funciones prácticamente idénticas.
Expertos comparan esta situación con “pagar decenas de taxis para hacer el mismo recorrido”, en lugar de utilizar un único sistema compartido y optimizado para todos los empleados.
La tendencia, sin embargo, no se limita a tareas simples. Algunas compañías exploran modelos más agresivos de automatización. Meta, por ejemplo, trabaja en agentes personalizados para ejecutivos y analiza la posibilidad de que cada trabajador tenga su propio asistente inteligente.

Frente a este escenario, varias empresas comenzaron a implementar estrategias de unificación y control. Lyft informó que desarrolla plataformas internas para compartir funciones de IA entre empleados y evitar la duplicación de herramientas.
En paralelo, compañías tecnológicas como Anthropic empezaron a incorporar sistemas de administración centralizada, control de gastos y monitoreo de uso, en un intento por ordenar el crecimiento acelerado de los agentes de IA dentro del entorno corporativo.
Vía: Xataka
