“Miles de votos perdidos, pero sin cambiar el resultado”: Stanford analiza las fallas de la ONPE en las elecciones peruanas

Un estudio elaborado por investigadores de la Universidad de Stanford concluyó que las graves demoras registradas durante la primera vuelta de las Elecciones Perú 2026 sí redujeron la participación electoral, aunque no alteraron quiénes avanzaron al balotaje presidencial.

El informe académico analizó el impacto de las fallas logísticas ocurridas el 12 de abril, especialmente en Lima, donde numerosas mesas de sufragio abrieron con retrasos de varias horas e incluso algunas comenzaron a funcionar recién al día siguiente.

La investigación revisó más de 87.000 actas escaneadas y procesó información de 29.229 actas de instalación, utilizando modelos avanzados de análisis y verificación manual para reconstruir el comportamiento electoral durante la jornada.

Según el estudio, al menos 817.765 electores fueron asignados a mesas que se instalaron con más de tres horas de retraso, mientras que más de 69.000 ciudadanos debieron esperar hasta ocho horas para poder votar.

Además, el informe identificó a más de 54.000 electores cuyas mesas ni siquiera llegaron a abrir durante el domingo electoral y recién comenzaron a operar el lunes siguiente, generando fuertes cuestionamientos sobre la capacidad organizativa de la ONPE.

Los investigadores determinaron que las mesas abiertas después de las 10 de la mañana registraron una caída aproximada de tres puntos porcentuales en la participación, mientras que aquellas habilitadas después de las 2 de la tarde tuvieron una reducción superior al 5%.

Aunque hubo un leve repunte de asistencia alrededor del mediodía, asociado al horario de almuerzo, Stanford concluyó que la recuperación fue insuficiente para compensar la cantidad de votantes que desistieron de sufragar tras largas horas de espera.

El estudio calcula que las fallas logísticas provocaron la pérdida de aproximadamente 27.000 votos, cifra importante pero insuficiente para modificar la clasificación a la segunda vuelta presidencial.

De acuerdo con las simulaciones realizadas por los investigadores, el candidato Rafael López Aliaga habría recuperado cerca de 5.600 votos frente a Roberto Sánchez en un escenario sin retrasos, aunque la diferencia final entre ambos seguía favoreciendo a Sánchez por más de 15.000 votos.

La investigación concluye que, pese al impacto negativo sobre la participación y la experiencia electoral de miles de ciudadanos, no existen evidencias suficientes para sostener que las fallas de la ONPE hayan cambiado el resultado de la primera vuelta, aunque sí dejaron abierta una fuerte discusión sobre la eficiencia y confiabilidad del sistema electoral peruano.

Vía: Infobae

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