Después de casi cinco décadas de búsqueda, Genoveva Esquivel logró identificar los restos de su hermano mellizo, Daniel Esquivel, desaparecido en 1977 durante la dictadura argentina. La identificación fue posible gracias al trabajo del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF), que confirmó su identidad mediante pruebas de ADN. La familia y la comunidad paraguaya en Buenos Aires celebran este hallazgo como un acto de justicia y memoria.

Daniel Esquivel, catequista y electricista paraguayo, fue secuestrado por un grupo de tareas el 2 de febrero de 1977 y trasladado a un centro clandestino de detención, donde fue torturado y asesinado. Sus restos fueron enterrados en una fosa común en el cementerio de Lomas de Zamora, hasta que en 2005 el EAAF los exhumó junto a los de otras víctimas de la dictadura. Sin muestras genéticas de su familia, la identificación se retrasó hasta que los investigadores lograron contactar con Genoveva.
El caso de Esquivel es uno de los 124 ciudadanos paraguayos desaparecidos en Argentina durante la dictadura, de los cuales solo una decena han sido recuperados. Su historia refleja el compromiso con la militancia social y la defensa de los derechos de los migrantes paraguayos en Argentina. Su familia ahora busca construir un mausoleo en la parroquia Nuestra Señora de los Trabajadores, en Villa Caraza, donde será enterrado el 23 de marzo.
Este hallazgo se produce en un contexto en el que las políticas de memoria y derechos humanos en Argentina enfrentan desafíos. Para la familia Esquivel, recuperar los restos de Daniel es una reivindicación histórica y una forma de evitar que su legado caiga en el olvido.
Vía: El País, España
