
El productor avícola Julio Ulloa Aguirre informó que, por el momento, en Tarija no se ha registrado ningún incremento en el precio del pollo, el cual se mantiene estable entre los 21 y 23 bolivianos por kilo.

Sin embargo, advirtió que la crisis del transporte en el país podría generar cambios en la oferta y demanda, particularmente debido a las dificultades que enfrenta Santa Cruz, uno de los principales productores de genética avícola, para distribuir a otras regiones como Chuquisaca y Cochabamba.
Ullo explicó que, de mantenerse esta situación, Tarija podría beneficiarse con una mayor disponibilidad de pollitos bebé, lo que a mediano plazo —en unos 40 a 50 días— podría incluso traducirse en una baja de precios. Asimismo, mencionó que el abastecimiento de insumos y materias primas en Tarija se mantiene normal, por lo que no existen justificaciones locales para un alza de precios, más allá de los costos del combustible.
El panorama en otras regiones es más crítico. Santa Cruz, según el productor, está enfrentando una sobreoferta que ha llevado el precio del pollo a niveles tan bajos como 13 bolivianos, generando pérdidas para los productores. La situación es tan grave que el sector cruceño no encuentra canales adecuados de comercialización, en un contexto donde el pollo no puede ser almacenado y debe seguir su ciclo productivo.

Sobre el precio del huevo, Ullo indicó que podría darse una baja similar por la sobreoferta prevista. También señaló que se espera que la cosecha de invierno en el Chaco, prevista para finales de junio o principios de julio, estabilice el precio del maíz —principal insumo para la avicultura— en torno a los 100 bolivianos por quintal, lo cual podría contribuir a mantener la estabilidad en los costos de producción en Tarija.

