
En los últimos doce años, Tarija ha experimentado una notable reducción de la pobreza medida por Necesidades Básicas Insatisfechas (NBI). Según los datos del Censo 2024, la pobreza departamental bajó de 34,59% en 2012 a 21,38%, mientras que la extrema disminuyó de 3,20% a 1,28%. Sin embargo, una de cada cinco personas aún vive con carencias estructurales, lo que revela que la problemática persiste, sobre todo en las áreas rurales.


La brecha urbano-rural marca la principal desigualdad. Mientras en las ciudades la pobreza alcanza al 12,15%, en el campo se eleva al 42,33%. En el caso de la indigencia, las diferencias son aún más pronunciadas: 0,25% en las zonas urbanas frente a 3,62% en las rurales. Estos contrastes evidencian que, aunque los avances son significativos, la reducción de la pobreza no ha sido homogénea.
Los factores que inciden en esta situación están relacionados con las seis dimensiones evaluadas por el NBI. La calidad de las viviendas y el acceso a la energía muestran mejoras sostenidas, pero persisten problemas graves como el hacinamiento —que afecta a más del 65% de la población—, la falta de servicios básicos en áreas rurales y la desigual cobertura educativa y de salud.

El análisis provincial refleja las desigualdades internas. Cercado, donde se encuentra la capital departamental, presenta la menor tasa de pobreza (13,34%), aunque su ruralidad sigue con un 41,55%. Provincias como Arce, Avilés y Méndez redujeron la pobreza, pero aún mantienen altos porcentajes, mientras que O’Connor se mantiene como la más rezagada, con un 43,09% en 2024 y una brecha urbano-rural dramática: 8,01% en ciudades frente a 51,95% en el campo.

El acceso a servicios básicos es otro desafío estructural. Solo entre el 40% y 70% de la población rural cuenta con agua por cañería, mientras que el saneamiento básico es insuficiente: menos del 30% de las viviendas rurales tiene alcantarillado o cámara séptica, obligando al uso de letrinas o incluso la defecación al aire libre. Estas condiciones dificultan superar el círculo de la pobreza rural.
El Gobierno destacó los avances alcanzados en la reducción de la pobreza a nivel nacional. El director del INE, Humberto Arandia, subrayó que con el enfoque multidimensional la cantidad de personas en situación de pobreza bajó de 4,37 millones en 2012 a 3,25 millones en 2024. Sin embargo, los indicadores en Tarija dejan en claro que el mayor reto es cerrar la brecha estructural entre la ciudad y el campo.
Vía: INE y El País, Tarija
