
El vocero de la Gobernación de Tarija, Carlos Baldivieso, cuestionó las movilizaciones del sector salud, señalando que se oponen a un proyecto de ley que no conocen ni han leído. Aclaró que el objetivo de dicha norma es permitir a la Gobernación utilizar los recursos económicos reales que ingresan a sus cuentas, y no aquellos que figuran solo en documentos presupuestarios.

Baldivieso explicó que, debido a la crisis financiera, el gobierno departamental recibe entre 10 y 12 millones de bolivianos menos cada mes respecto a lo presupuestado. Ante esta situación, la nueva ley busca disponer del efectivo disponible, y no de fondos proyectados, pero no transferidos. En este marco, lamentó la postura del sector salud, que mantiene vigilias y presiones sobre la Asamblea Legislativa Departamental sin argumento valido.
El vocero recordó que la Gobernación destina aproximadamente 45 millones de bolivianos anuales al sector salud, y afirmó que los ingresos se han reducido tanto que este año se prevé una caída de al menos 100 millones de bolivianos en relación con lo presupuestado. Por ello, calificó de «aberrante» la insistencia del sector salud en exigir el pago del bono vacuna, alegando que es una responsabilidad nacional y no departamental.

Asimismo, Baldivieso criticó el carácter político de las demandas, como la contratación de más ítems de salud, y cuestionó que se pretenda forzar decisiones mediante bloqueos y protestas. Reiteró que el lugar adecuado para debatir estos temas es la Asamblea Departamental, y pidió que se permita gobernar sin presiones ni conflictos innecesarios.

