Rodrigo Paz sacude al Banco Central: posesiona a David Iván Espinoza y denuncia que recibe una “cloaca de dimensiones extraordinarias”

En el marco de los primeros nombramientos de su gestión, el presidente Rodrigo Paz Pereira posesionó este jueves a David Iván Espinoza Torrico como nuevo presidente del Banco Central de Bolivia (BCB), junto a los miembros del nuevo directorio. Con este acto, el gobierno busca marcar un quiebre en el manejo económico e institucional heredado.

Espinoza, economista formado en la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA) y con una maestría en Finanzas Corporativas del MPD–UCB con cooperación del Harvard Institute for International Development, llega al cargo con un perfil técnico que el Ejecutivo considera clave para “restaurar la confianza y la institucionalidad” del ente emisor.

Durante el acto, el presidente Paz remarcó que el BCB debe “dejar de ser la caja chica del gobierno de turno”, un mensaje frontal que apunta a revisar el uso político de las reservas y la emisión monetaria en gestiones pasadas. Afirmó además que las decisiones del Banco Central deben responder “a los intereses de la Patria” y no a agendas sectoriales o partidarias.

Paz lanzó duras críticas a la administración económica anterior, asegurando que el país quedó convertido en una “cloaca de dimensiones extraordinarias”. Señaló que el proceso de transición reveló un Estado debilitado, con graves problemas estructurales y una institucionalidad dañada, situación que —según dijo— su gobierno está evaluando como parte de una “autopsia” para construir un nuevo modelo estatal.

El nuevo presidente del BCB, por su parte, reconoció que enfrenta una “labor titánica” para estabilizar la economía nacional. Subrayó que recibe un país con “desinstitucionalización, iliquidez y múltiples desequilibrios”, pero insistió en que la prioridad será restituir el carácter técnico e independiente del Banco Central.

Espinoza afirmó que la reconstrucción económica debe basarse en hechos y no en discursos. Señaló que el desafío central será recuperar la confianza de la población y de los actores económicos, y que ese proceso requiere transparencia, profesionalismo y decisiones responsables.

Con este nombramiento, el gobierno de Paz busca enviar una señal política y económica clara en su primera semana: encarar una reestructuración profunda de las instituciones financieras del Estado y marcar distancia con la gestión económica precedente, en un contexto de alta expectativa pública y urgencias macroeconómicas.

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