
Miles de personas salieron a las calles de Skopje y Kocani, en Macedonia del Norte, para exigir justicia tras el incendio en la discoteca Pulse, que dejó 59 muertos y 150 heridos. La mayoría de las víctimas eran jóvenes de entre 14 y 25 años. Las protestas, lideradas en gran parte por estudiantes, se extendieron a la Fiscalía y el Tribunal Supremo, mientras que en Kocani, manifestantes demolieron un café del dueño del club nocturno incendiado y atacaron edificios públicos.

Las investigaciones preliminares indican que el incendio fue provocado por el uso de pirotecnia durante un concierto, en un local que operaba sin licencia y sin medidas de seguridad adecuadas. El ministro del Interior confirmó que la discoteca estaba insonorizada con materiales inflamables, carecía de rociadores y tenía solo dos extintores. Además, el establecimiento albergaba a 500 personas, el doble del aforo permitido.
Hasta el momento, 21 personas han sido detenidas, incluyendo al exministro de Economía Kreshnik Bekteshi, señalado como responsable de la emisión fraudulenta de la licencia del club. El alcalde de Kocani, Ljupcho Papazov, presentó su renuncia y pidió que se investigue la responsabilidad de todos los implicados. El gobierno decretó siete días de luto nacional.
Dada la magnitud de la tragedia, Macedonia del Norte solicitó asistencia internacional y activó el Mecanismo de Protección Civil de la Unión Europea. Países como Turquía, Bulgaria, Grecia y Hungría ya han acogido a decenas de heridos, mientras que otros serán trasladados a Austria, Eslovenia y Noruega para recibir tratamiento.
El incendio y la respuesta de las autoridades han desatado un fuerte descontento social en el país balcánico. Las protestas continúan, con ciudadanos exigiendo sanciones a los responsables y el fin de la corrupción que permitió el funcionamiento ilegal del club nocturno.
Vía: El País, España
