
Rodrigo Ayala, director de PROMETA, informó que veinte empresas tarijeñas fueron reconocidas por haber dado sus primeros pasos en la medición de la huella de carbono de sus establecimientos.

Este proceso permite evaluar el consumo de electricidad, agua y las emisiones de carbono generadas por cada empresa, ayudando a los propietarios a identificar los principales focos de contaminación y proponer mejoras para reducir su impacto ambiental.

Ayala explicó que esta metodología es moderna y se utiliza en todo el mundo, y su aplicación permite a los responsables de los negocios comprender cuánto contaminan y en qué áreas pueden intervenir para disminuir sus emisiones.
“Es un proceso que sirve para que el propietario pueda decir ‘aquí estoy consumiendo mucho, puedo bajar acá’ y empezar a ordenarse”, señaló.

El reconocimiento se otorgó a empresas de diferentes sectores, incluyendo bodegas, restaurantes y hoteles, que cumplieron con la primera etapa de medición. Ayala destacó que esta iniciativa otorga prestigio al sector vitivinícola y turístico de Tarija, ya que les permite demostrar ante clientes nacionales e internacionales que aplican procedimientos modernos y responsables para reducir su impacto ambiental.
PROMETA busca extender esta metodología a más empresas industriales y de servicios en Tarija, con el objetivo de que la medición de la huella de carbono se convierta en una práctica habitual en la región. “Ojalá llegue el día en que todos midamos en nuestras casas, tengamos un medidor y podamos ver nuestro consumo”, indicó Ayala, subrayando la importancia de la conciencia ambiental en todos los niveles.

Según el director de PROMETA, la medición inicial genera una línea base, que luego sirve para volver a medir y ofrecer recomendaciones específicas. Por ejemplo, se pueden sugerir cambios en el uso de electricidad, agua o combustibles que permitan disminuir el consumo y las emisiones, al mismo tiempo que generan ahorro económico. “Cuando uno se ordena, ya usa menos y hay ganancia para todos”, explicó.
Finalmente, Ayala resaltó que la iniciativa no solo tiene un impacto ambiental, sino que también ayuda a mejorar la gestión y competitividad de las empresas. La adopción de medidas sostenibles permite optimizar recursos, reducir costos y consolidar a Tarija como un referente en prácticas empresariales responsables, lo que beneficia tanto a los negocios como al entorno y la comunidad en general.
