
El dirigente de los panificadores de Tarija, Dilber Flores Pérez, anunció que el paro del sector continuará hasta el domingo, como fue determinado por la mayoría de sus bases en una votación interna. La medida de presión responde a la crisis económica que atraviesan los productores de pan y busca obtener respuestas concretas por parte del gobierno nacional.

Flores informó que tras una marcha realizada el martes y una reunión con el alcalde y el Concejo Municipal el miércoles, aún no se han alcanzado soluciones definitivas, aunque destacó la disposición de las autoridades locales para colaborar.
Según Flores, la solución a esta crisis no es competencia directa del gobierno municipal, pero se están explorando vías para gestionar alternativas viables a corto, mediano y largo plazo. El lunes se reanudará la venta de pan, pero exclusivamente en variedades de 2 y 5 bolivianos, eliminando del mercado la tradicional pieza de un boliviano.
El martes se espera la llegada de autoridades nacionales, como representantes del Ministerio de Desarrollo Productivo, el Viceministerio de Defensa del Consumidor, la Aduana Nacional y Emapa, para dialogar con los panificadores y ofrecer soluciones estructurales al conflicto. Esta decisión responde a la necesidad de fijar un precio justo que contemple tanto la sostenibilidad del sector como el acceso de la población al producto.

Flores dejó en claro que no se pretende confrontar a los productores con la ciudadanía, sino unir esfuerzos para enfrentar juntos la crisis económica que afecta a diversos sectores. El dirigente explicó que los panificadores esperan que el gobierno nacional gestione la importación de harina desde Paraguay con arancel cero, como medida urgente para reducir costos de producción.
