“Oxígeno hoy, deuda mañana”: alertan que millonario préstamo del BCB hipotecará a futuros gobiernos

El analista económico Fernando Romero advirtió que el reciente préstamo otorgado por el Banco Central de Bolivia (BCB) al Estado boliviano permitirá aliviar la presión financiera inmediata del Tesoro General de la Nación (TGN), pero trasladará una carga significativa a las futuras administraciones.

Según explicó, la operación consiste en un refinanciamiento de deudas de corto plazo que ahora se convierten en obligaciones a muy largo plazo.

Romero detalló que el BCB otorgó un crédito cercano a los 32.000 millones de bolivianos, transformando pasivos que debían pagarse este año en una deuda a 35 años, con una tasa de interés del 4,55% y cinco años de gracia en los que solo se cubrirán intereses. Esta medida, señaló, otorga “oxígeno fiscal” al gobierno actual al facilitar la administración de compromisos inmediatos.

Sin embargo, el analista remarcó que este alivio tiene un costo: el incremento de la deuda interna del país y una mayor presión fiscal para los próximos gobiernos. Indicó que la deuda externa alcanza niveles históricos, superando los 14.000 millones de dólares, mientras que la deuda interna del TGN ronda los 33.250 millones de dólares, elevando el endeudamiento total a cerca del 90% del Producto Interno Bruto.

Romero también subrayó que el Banco Central se ha convertido en el principal financiador y acreedor del sector público, acumulando un crédito neto de aproximadamente 158.000 millones de bolivianos hasta enero de 2026. En ese contexto, alertó sobre los riesgos de que el BCB continúe financiando al Estado sin una clara independencia institucional, lo que podría derivar en mayor emisión monetaria.

Finalmente, el economista señaló que este refinanciamiento evitó retirar una importante cantidad de dinero de la economía, lo que habría reducido la liquidez y posiblemente la presión inflacionaria. No obstante, advirtió que mantener altos niveles de emisión y circulación monetaria puede sostener la inflación, generando un impacto negativo a largo plazo para la población, que terminará asumiendo el peso del ajuste fiscal futuro.

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