
La OTAN celebró en Bruselas la primera reunión con el nuevo secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, en un contexto de incertidumbre sobre la presencia militar estadounidense en Europa. Según fuentes diplomáticas, Washington busca un reequilibrio en la carga de defensa y presiona a los aliados para que aumenten su gasto militar hasta el 5% del PIB. Rubio dejó claro que los europeos deben asumir una mayor responsabilidad en su propia seguridad para garantizar la continuidad del apoyo estadounidense.

Los países miembros de la Alianza temen que EE.UU. reduzca significativamente su contingente militar en Europa, que actualmente asciende a 100.000 soldados. Se especula con un posible retiro de entre 20.000 y 50.000 efectivos, aunque no hay confirmación oficial. Funcionarios comunitarios advierten que una retirada motivada por negociaciones con Rusia sería difícil de aceptar, especialmente en un contexto de tensión geopolítica.
El gobierno de Donald Trump ha insistido en que los aliados europeos deben incrementar drásticamente su inversión en defensa, lo que pone presión sobre países como España, Italia y Bélgica, que aún no alcanzan el 2% exigido. El secretario general de la OTAN, Marc Rutte, afirmó que Europa necesita mejorar su defensa aérea y capacidades militares, sugiriendo que el gasto real podría superar el 3% del PIB para cumplir con los nuevos objetivos.

Aunque las tensiones entre EE.UU. y Europa han crecido, los diplomáticos insisten en que la permanencia de Washington en la OTAN es crucial para la estabilidad global. Durante la reunión, Rubio también sostuvo conversaciones bilaterales con el ministro de Asuntos Exteriores de Dinamarca, aunque temas polémicos como la anexión de Groenlandia no dominaron el debate. La Alianza busca evitar fracturas mientras enfrenta desafíos estratégicos con Rusia y China.
Vía: Euronews
