
El gobernador del departamento de Tarija, Óscar Montes Barzón, advirtió sobre el grave colapso financiero que atraviesa la Gobernación debido a la falta de reformas estructurales en más de 90 leyes que rigen su funcionamiento económico.

Montes alertó que, desde mayo, los recursos disponibles ya no alcanzan para cubrir las necesidades mínimas, lo cual afecta directamente al pago de salarios y la ejecución de programas y proyectos. En ese sentido, señaló que esta semana se priorizará el pago de sueldos, pero quedarán sin percibir sus haberes sectores como el personal de salud y los asambleístas, a quienes además criticó por no haber trabajado durante el último mes.
El gobernador explicó que el gasto anual de funcionamiento de la Gobernación asciende a aproximadamente 60 millones de bolivianos, de los cuales una parte significativa se destina a la Asamblea Departamental y a los ejecutivos seccionales, mientras que el gasto ejecutado por la estructura central —la que realmente trabaja, según indicó— es el que menos recursos recibe.
Si no se reestructura este esquema, pronto tendrán que dejar de pagar sueldos por completo e incluso cesar contratos, ya que no puede acumularse un déficit que comprometa legalmente a la institución, remarcó el gobernador.

Asimismo, instó a la Asamblea Departamental a asumir su responsabilidad y aprobar la propuesta de reducción salarial a 6.700 bolivianos, que será tratada en sesión luego de un mes sin actividad legislativa. Montes subrayó que no se trata de una cuestión política, sino de una respuesta urgente a la realidad financiera.
En gestiones anteriores, cuando el departamento recibía hasta 160 millones de bolivianos mensuales, se creó una estructura de gastos insostenible en el actual contexto, donde los ingresos apenas llegan a 20 millones recordó Montes y finalmente, reiteró que desde 2021 ha solicitado reiteradamente a la Asamblea modificar las leyes para adaptar el gasto a la nueva realidad económica.
