
El gobierno de Javier Milei logró una victoria clave con la aprobación en la Cámara de Diputados del decreto que le permite firmar el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), superando así una prueba de gobernabilidad en medio de protestas opositoras. Con 129 votos a favor, la ajustada mayoría dio un respiro a la administración, que ahora se enfoca en otros frentes, como la disputa por los nombramientos en la Corte Suprema y la estrategia electoral de cara a las próximas elecciones.

Uno de los desafíos más importantes para la Casa Rosada es la negociación con el peronismo para aprobar los pliegos de Ariel Lijo y Manuel García-Mansilla en la Corte Suprema. La vicepresidenta Victoria Villarruel convocó a sesión el 3 de abril para definir la cuestión, pero la falta de acuerdos y la influencia de Cristina Kirchner generan incertidumbre sobre el resultado. En paralelo, el oficialismo evalúa la posibilidad de ampliar el tribunal a siete o nueve miembros, una medida que podría alterar el equilibrio de poder en la Justicia.
En el ámbito económico, Milei anticipó que el acuerdo con el FMI se concretaría a mediados de abril, aunque algunos funcionarios lo proyectan para fin de mes. Mientras tanto, el Gobierno avanza con una agenda de reformas que incluye la desregulación de la economía, la reducción del aparato estatal y cambios en la ley de Administración Financiera para establecer el superávit fiscal obligatorio. A pesar de estos planes, la CGT anunció un tercer paro contra el Gobierno, lo que anticipa una creciente conflictividad social.
En el plano electoral, se confirmó que La Libertad Avanza y el PRO competirán por separado en la Ciudad de Buenos Aires, marcando un quiebre definitivo entre Milei y Mauricio Macri. Este distanciamiento se da en un contexto en el que Karina Milei lidera la estrategia electoral del oficialismo, definiendo candidaturas clave para las elecciones de Santa Fe y la capital argentina. Con estos desafíos en el horizonte, el Gobierno enfrenta una etapa decisiva que pondrá a prueba su capacidad de gestión y su viabilidad política.
Vía: Infobae
