La solidaridad vence al bloqueo: ciudadanos se movilizan para alimentar a cientos de camioneros atrapados

La crisis generada por los bloqueos de carreteras en el occidente del país ha dado paso a una ola de solidaridad ciudadana destinada a auxiliar a cientos de transportistas que permanecen varados desde hace más de 40 días en distintos puntos de Bolivia.

Ante la escasez de alimentos, agua y condiciones básicas para sobrevivir, familias, comerciantes, organizaciones civiles e incluso ciudadanos del exterior comenzaron a organizar campañas de ayuda humanitaria para asistir a los conductores del transporte pesado.

Uno de los gestos más destacados ocurrió en la zona de Confital, en Cochabamba, donde una familia procedente de Oruro logró atravesar las rutas bloqueadas para entregar alimentos e insumos a los choferes que permanecen retenidos en ese sector.

Los transportistas recibieron productos básicos como arroz, azúcar, huevos, cebollas, tomates, sobres de caldo y medicamentos, en una muestra de apoyo que fue ampliamente valorada por quienes permanecen alejados de sus hogares.

La ayuda también llegó al municipio de Entre Ríos, en el Trópico de Cochabamba, donde un empresario local conocido como don Hernán, propietario de Pollos Andy, preparó alimentos y distribuyó agua entre los conductores afectados por las medidas de presión.

La solidaridad incluso cruzó fronteras. Desde Perú, propietarios de una clínica privada donaron medicamentos destinados a más de 650 transportistas bolivianos que se encuentran atrapados en la zona fronteriza de Desaguadero, con el apoyo del consulado boliviano y la Defensoría del Pueblo.

En Oruro, el Círculo de Mujeres Periodistas impulsó una campaña de recolección de alimentos y suministros médicos para colaborar con los camioneros afectados por los bloqueos en la región de Confital.

Mientras tanto, el conflicto continúa afectando las principales rutas del país. Aunque la cantidad de puntos de bloqueo se redujo de casi 100 a 49 en los últimos días, las dificultades para el transporte, el abastecimiento y la actividad económica persisten en varias regiones.

La presión social para encontrar una solución también aumenta. Los comités cívicos de Santa Cruz y Potosí exigieron al Gobierno acciones concretas para poner fin al conflicto y restablecer la libre circulación en las carreteras nacionales.

A su vez, representantes de diversos sectores llamaron a priorizar el bienestar de la población. Desde la Central Obrera Boliviana (COB), el representante de los jubilados, Rodolfo Ayala, pidió a los movilizados cesar las medidas que afectan a miles de ciudadanos, señalando que la población ya enfrenta un alto costo humano y económico por la prolongada crisis.

Vía: El Deber

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