
La primera sesión preparatoria de la nueva Cámara de Diputados del periodo constitucional 2025-2030 se desarrolló este martes en La Paz y estuvo marcada por un hecho simbólico y otro político: el retorno de la Biblia y el crucifijo a los actos de juramento y la falta de consenso que impidió la elección de la nueva directiva camaral. La jornada, cargada de expectativa, inauguró formalmente la gestión legislativa del nuevo periodo, aunque sin resultados concretos en materia de organización interna.


Por decisión de más de dos tercios de los legisladores presentes, el pleno aprobó restituir los símbolos católicos en la ceremonia de juramento, una práctica que había sido suprimida desde 2009, cuando la nueva Constitución declaró a Bolivia como un Estado laico. La moción fue presentada por la diputada Susana Campos, de la alianza Libre, quien afirmó que el país “vive un nuevo tiempo” y que estos símbolos “reflejan la fe y la unidad del pueblo boliviano”.
El debate concluyó con una votación mayoritaria a favor de la propuesta, bajo la conducción del diputado José Maldonado (Libre), presidente de la directiva ad hoc. Esta decisión marca un giro en el protocolo parlamentario y abre nuevamente la discusión sobre el papel de la religión en las instituciones del Estado.
Durante la sesión, también se procedió a la aprobación de credenciales emitidas por el Tribunal Supremo Electoral (TSE) y al juramento de los nuevos legisladores. El acto se realizó con un ambiente solemne, donde los diputados juraron “por Dios, la Patria y el pueblo” frente a la Biblia y el crucifijo, sellando el inicio del nuevo ciclo legislativo.
Sin embargo, la elección de la nueva directiva camaral no pudo concretarse. La falta de acuerdos entre las principales fuerzas políticas llevó a Maldonado a declarar un cuarto intermedio hasta el jueves, a fin de que las bancadas definan los bloques de mayoría y minoría y presenten sus listas de candidatos. “Queremos empezar con consensos y marcar diferencia respecto al anterior Legislativo”, señaló el diputado.

El Reglamento de Debates establece que la elección debe realizarse entre los diputados titulares por mayoría absoluta, respetando la equidad de género. Pese al estancamiento, las distintas fuerzas políticas avanzaron en la designación de sus jefes de bancada, como parte del reacomodo interno previo a la elección de la directiva.
En ese marco, Unidad designó a Karina Liebers (Tarija) como jefa de bancada en Diputados y a José Roca Haensel (Beni) en el Senado; Libre ratificó a Rafael López y Tomasa Yarhui, respectivamente; mientras que el PDC y APB–Súmate también confirmaron sus liderazgos. Aunque el acto dejó imágenes históricas con el retorno de los símbolos religiosos, la falta de acuerdos políticos evidenció un Legislativo que inicia dividido y con desafíos para lograr cohesión en el nuevo periodo constitucional.
