Kicillof arrasa en Buenos Aires, se erige como líder del peronismo y proyecta un mensaje nacional

La contundente victoria de Fuerza Patria en la provincia de Buenos Aires transformó al gobernador Axel Kicillof en el principal referente del peronismo opositor. El mandatario bonaerense celebró el triunfo junto a intendentes, funcionarios y militantes, en un clima de euforia que desbordó el búnker de La Plata.

“Esperábamos ganar, pero no por esta diferencia”, admitieron sus allegados al conocerse los primeros resultados oficiales, que marcaron una clara derrota para el presidente Javier Milei.

La estrategia de desdoblar las elecciones en la provincia, adoptada en abril, resultó decisiva. Aunque en su momento generó debates internos, incluso dentro del Frente Renovador de Sergio Massa, hoy la decisión es celebrada como un acierto político. Massa, junto a otros referentes peronistas como Juan Grabois y dirigentes de La Cámpora, estuvo presente en los festejos, evidenciando un intento de unidad en torno a la figura de Kicillof.

Los resultados superaron todas las proyecciones: en la Primera Sección Electoral, donde se esperaba una diferencia de apenas dos puntos, la ventaja se amplió a 11 sobre La Libertad Avanza. En la Tercera Sección, los intendentes garantizan territorios con holgura, consolidando un triunfo que fortaleció el liderazgo del gobernador. Distritos clave como La Matanza, Quilmes, Ensenada y Almirante Brown aportaron márgenes decisivos en la victoria.

La celebración incluyó un discurso de Kicillof en el que volvió a pedir una reunión con Milei y planteó que el resultado no solo era un triunfo bonaerense, sino un mensaje para todo el país. “Venimos a demostrar que había otro camino posible y a construir una alternativa”, aseguró el gobernador, mientras recibía el respaldo de gobernadores opositores y de la militancia que coreaba su nombre.

El escenario montado en La Plata, con pantallas gigantes, drones y fuegos artificiales, reflejó el tono triunfalista de la jornada. Kicillof capitalizó el respaldo de la CGT, intendentes y sectores del kirchnerismo, dejando claro que la elección lo coloca en un lugar de conducción dentro del peronismo. La recuperación del quórum propio en el Senado provincial y la suma de dos bancas en Diputados consolidan además su poder en la arena legislativa.

Más allá del triunfo inmediato, la mirada se proyecta hacia 2027. En entrevistas previas, Kicillof reconoció que el peronismo necesita reconstruirse tras la derrota nacional frente a Milei, pero su victoria bonaerense lo posiciona como el candidato natural para encabezar esa renovación. El resultado, además, rompe una sequía de 21 años en elecciones legislativas para el peronismo en Buenos Aires, desde el triunfo de Cristina Kirchner en 2004.

Vía: Infobae

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