
El Director de Medio Ambiente de la Alcaldía de Tarija, Boris Fernández, advirtió sobre los efectos negativos que los incendios registrados entre finales de julio y los primeros días de agosto han tenido en la ciudad y sus alrededores.


Según explicó, la quema de vegetación provocó una drástica reducción en la calidad del aire, especialmente entre el 29 y 31 de julio y el 1 de agosto, afectando tanto a la población urbana como a las zonas rurales.
Fernández señaló que los incendios no solo impactan la atmósfera, sino que también generan efectos colaterales sobre la calidad hídrica. Las cenizas y sedimentos producidos por la quema de material vegetal podrían ser arrastrados hacia ríos, canales y tomas de agua durante la temporada de lluvias, aumentando el riesgo de contaminación de los recursos hídricos y afectando tanto a personas como a animales que dependen de estas fuentes.
Ante esta situación, el funcionario hizo un llamado a los comités de agua y a las autoridades locales para iniciar la limpieza de tomas de agua y filtros, a fin de minimizar los riesgos de contaminación.
Asimismo, destacó que la prevención y la gestión de estos efectos colaterales son fundamentales para proteger la salud de la población y mantener la seguridad de los recursos naturales.
Finalmente, Fernández informó que la Alcaldía se encuentra adherida a los procesos legales correspondientes para identificar y sancionar a los responsables de los incendios.

Hasta la fecha, existen más de 20 denuncias iniciadas a nivel nacional, aunque todavía no se ha determinado oficialmente a los culpables de estos hechos, que han dejado consecuencias ambientales significativas en la región.
