Las intensas lluvias y desbordes de ríos han afectado a 102 municipios en Bolivia, con un saldo de 163.193 familias damnificadas y 37 municipios declarados en desastre. La situación es más crítica en el departamento de La Paz, donde 41 municipios han sido afectados. Sin embargo, el Gobierno central afirmó que no puede atender la emergencia debido a la falta de recursos, responsabilizando a la Asamblea Legislativa por no aprobar dos créditos internacionales destinados a la atención de desastres.

El ministro de Planificación, Sergio Cusicanqui, explicó que los créditos bloqueados suman 325 millones de dólares, provenientes del Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Estos fondos permitirían brindar asistencia inmediata a las familias afectadas y reponer la infraestructura dañada. Pese a la urgencia, la Asamblea, con sectores opositores y del ala evista del MAS, ha rechazado la aprobación de nuevos préstamos.
Las cifras de daños continúan en aumento. El viceministro de Defensa Civil, Juan Carlos Calvimontes, detalló que hasta la fecha se han registrado 1.754 comunidades afectadas, 50.784 hectáreas de cultivos dañadas, 158.905 cabezas de ganado afectadas, 410 viviendas destruidas y 40 personas fallecidas, además de siete desaparecidas. La falta de recursos impide una respuesta efectiva a esta crisis humanitaria.
El Gobierno ha reiterado su pedido a la Asamblea para agilizar la aprobación de los créditos, advirtiendo que cada día que pasa más familias quedan sin ayuda. Mientras tanto, las lluvias continúan azotando distintas regiones del país, agravando los efectos de la emergencia y aumentando la presión sobre las autoridades para encontrar soluciones inmediatas.
Vía: ANF
