Gobierno admite crisis en la distribución de harina: “No se puede exigir pan subvencionado si no se entrega la harina”

El viceministro de Defensa de los Derechos del Usuario y del Consumidor, Jorge Silva, reconoció públicamente este lunes que la Empresa de Apoyo a la Producción de Alimentos (Emapa) no está entregando harina subvencionada a los panificadores. Esta situación impide la elaboración del pan de batalla a precios regulados, generando preocupación entre los consumidores y tensión con el sector panadero.

Silva explicó que el problema radica en una deuda pendiente del Estado con los productores de harina, lo que ha paralizado la cadena de suministro. “¿Qué les vamos a exigir a los panificadores si no les están entregando la harina y no se está pagando a los productores?”, cuestionó la autoridad, señalando que primero se debe saldar la deuda para reactivar el abastecimiento.

Ante este incumplimiento, los panificadores han convocado a una reunión nacional para este martes, donde definirán medidas a seguir frente a la falta de insumos. El temor de un incremento en el precio del pan de batalla crece, ya que los panaderos se ven obligados a comprar harina en el mercado libre, donde el costo es mayor.

El Viceministro expresó su preocupación por la falta de gestión en la regularización de pagos a los proveedores de harina, advirtiendo que esta omisión por parte de Emapa deja sin argumentos para exigir precios y pesos controlados en el pan subvencionado. “No se puede pedir pan barato si no se entrega la harina subsidiada”, dijo con énfasis.

Desde su despacho, Silva anunció que se enviará una nota formal a las autoridades responsables, exigiendo el cumplimiento inmediato de sus obligaciones con los productores. Esta medida busca reactivar el flujo de harina subvencionada y evitar un desabastecimiento del pan básico.

Finalmente, recordó que su cartera solo puede fiscalizar el peso y precio del pan elaborado con harina subvencionada. “Mientras no se entregue esa harina, muy poco podemos controlar”, concluyó, dejando en evidencia una falla estructural en la cadena de provisión estatal que afecta directamente a uno de los alimentos más consumidos por la población.

Vía: Los Tiempos

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