La Fiscalía de París abrió una investigación judicial contra la plataforma de vídeos Kick tras la muerte en directo del streamer Raphaël Graven, de 46 años, ocurrida el pasado verano. El Ministerio público también solicitó órdenes de arresto contra los directivos de la empresa por no presentarse a citaciones judiciales previas, en un caso que ha generado fuerte impacto en Francia.

Graven, conocido en internet como Jean Pormanove, falleció después de permanecer diez días encerrado en una vivienda desde donde transmitía en directo contenidos violentos y humillantes. Las emisiones, difundidas a través de Kick, mostraban agresiones verbales y abusos por parte de otros dos influencers, con quienes mantenía una relación cercana.
Los implicados, identificados como Naruto y Safine, fueron puestos bajo custodia policial tras ser interrogados este martes, según informó la Fiscalía de Niza. Inicialmente, este organismo llevaba la investigación preliminar, debido a que la vivienda donde se realizaron las transmisiones estaba ubicada en un pueblo cercano a esa ciudad del sur de Francia.
Casi seis meses después del fallecimiento, la Fiscalía de París asumió el caso y encargó a un juez de instrucción ampliar las pesquisas contra la plataforma. La investigación abarca presuntos delitos de omisión de socorro, falta de prevención de hechos que atentan contra la integridad física, blanqueo de capitales en banda organizada y difusión de contenidos que vulneran la dignidad humana.
El Ministerio público ordenó además la emisión de órdenes de arresto contra los gestores de Kick por no acudir a una audiencia judicial. La fiscal de París, Laure Beccuau, señaló que los responsables de la plataforma fueron debidamente informados de la fecha y condiciones de la citación, pero no se presentaron.
Uno de los ejes centrales de la investigación apunta a los esquemas financieros de la empresa, que las autoridades consideran opacos. La Fiscalía busca esclarecer los vínculos económicos entre Kick y el canal de Jean Pormanove, al detectar flujos financieros sospechosos que sugieren una posible financiación directa por parte de la plataforma.
La muerte del streamer provocó una fuerte conmoción en Francia y reavivó el debate sobre la falta de regulación en determinadas plataformas digitales. El caso puso en evidencia la escasa moderación de contenidos violentos y la existencia de incentivos económicos que fomentan conductas extremas a cambio de audiencia y ganancias.
Las transmisiones, que se extendieron por casi 300 horas, mostraban actos de violencia, insultos y humillaciones. Por estos hechos, los dos influencers detenidos enfrentan cargos relacionados con violencia en grupo, abuso de una persona vulnerable, incitación al odio y difusión de imágenes violentas, aunque Kick sostuvo inicialmente que se trataba de escenas preparadas.
Antes del fallecimiento, organizaciones y medios ya habían alertado sobre las irregularidades en la plataforma, sin que se adoptaran medidas contundentes. Tras la muerte de Pormanove, la investigación se intensificó y ahora apunta no solo a los participantes directos, sino también a la responsabilidad de la empresa que difundió los contenidos, en un caso que podría marcar un precedente sobre la regulación de las plataformas de streaming.
Vía: El País, España
