
El exgerente de la Cooperativa de Servicios de Agua Potable y Alcantarillado Tarija (COSAALT), José Luis Patiño, se pronunció sobre la controversia generada por los elevados sueldos del personal —donde algunos cargos operativos como el de chofer superan los Bs 9.000 mensuales—, asegurando que el problema de fondo no radica en que los trabajadores perciban buenas remuneraciones.
“El problema no está en que la gente gane bien, sino en que los administradores tomen decisiones para regularizar esto”, aseveró el ex gerente.

Patiño afirmó que el déficit financiero que arrastra la institución en los últimos tres años es responsabilidad directa de los actuales consejos de administración, los cuales han omitido tomar decisiones estructurales de gestión para regularizar la situación económica.

El exgerente explicó que los elevados montos salariales responden a una conquista laboral consolidada hace casi 25 años, mediante la cual se estableció el cálculo del bono de antigüedad sobre la base de cuatro salarios mínimos nacionales.
José Luis Patiño precisó que cuando se firmó dicho acuerdo, el salario mínimo oscilaba entre 250 y 300 bolivianos, mientras que en la actualidad esa misma fórmula representa una base superior a los 13.000 bolivianos.
“A través de una conquista laboral de hace casi 25 años, los trabajadores ganan su antigüedad sobre cuatro salarios mínimos nacionales. Hoy esos cuatro salarios son más de Bs 13.000 y la mayoría tiene una antigüedad cercana al 50 %, sumando Bs 4.000, 5.000 o 6.000 por antigüedad”, explicó Patiño.
Patiño señaló que COSAALT históricamente fue una de las empresas con mejores sueldos de Tarija debido a su solvencia financiera, pero criticó que la actual administración haya caído en déficits continuos por incurrir en gastos insulsos y contrataciones innecesarias de consultorías jurídicas.
Asimismo, sugirió que la directiva debió aplicar mecanismos dentro de la Ley General del Trabajo para que el personal de nuevo ingreso no entre bajo el esquema antiguo de antigüedad, una medida viable que no fue asumida por falta de gestión.
Patiño cuestionó también que los consejeros hayan dejado vencer acciones legales importantes para recuperar recursos invertidos en procesos laborales pasados, enfocándose en su lugar en contrataciones externas para modificaciones estatutarias que calificó de irregulares.
Finalmente, el exgerente reiteró que la cooperativa es viable si se asume una conducción responsable que recorte los gastos de funcionamiento innecesarios y aplique ajustes normativos para las futuras contrataciones de personal.
