
En plena campaña electoral, el candidato presidencial de la alianza UNIDAD, Samuel Doria Medina, visitó Buenos Aires para captar el voto de la comunidad boliviana más numerosa fuera del país. Ante una nutrida asistencia de compatriotas, el aspirante aseguró que los bolivianos en el exterior serán parte fundamental de su proyecto de gobierno y prometió una diplomacia basada en conocimiento, capacidad y compromiso.

Durante el encuentro, Doria Medina presentó los beneficios que tendría su denominado “Plan 100 días, carajo” para los migrantes, entre ellos, la garantía de convertibilidad del boliviano en divisas fuertes como el dólar y el euro. Esto permitiría, según explicó, facilitar la recepción de remesas sin restricciones y dinamizar la economía familiar en Bolivia.
El presidenciable también se comprometió a resolver la crisis económica e inflacionaria del país mediante la generación de un millón de emprendimientos. Añadió que su gobierno devolverá la confianza en Bolivia como un lugar atractivo para vivir y progresar, lo que alentaría a muchos migrantes a retornar.
Encuentro con empresarios bolivianos en Buenos Aires
En otro punto de su visita, Doria Medina se reunió con empresarios bolivianos del sector construcción, textil y gastronómico que radican en Argentina. Les expresó admiración por su empuje y éxito, destacando que “los bolivianos no migran para delinquir, sino para vivir y hacer vivir a las economías donde llegan”.

El candidato instó a estos emprendedores a mirar nuevamente a Bolivia como tierra de oportunidades. Prometió crear las condiciones necesarias para atraer inversiones y garantizar que los negocios puedan prosperar también dentro del país, replicando los aprendizajes obtenidos en el exterior.
Finalmente, Doria Medina se comprometió a facilitar el reconocimiento de títulos universitarios obtenidos en el extranjero y a digitalizar trámites clave, como los certificados de antecedentes penales. Subrayó que su visión es construir una Bolivia moderna, inclusiva y con oportunidades para todos, sin importar dónde se encuentren.

