La campaña electoral en Bolivia avanza con tensiones tanto en la oposición como en el oficialismo. Jorge Quiroga y Manfred Reyes Villa protagonizan acusaciones cruzadas por el liderazgo opositor. Quiroga cuestionó a Reyes Villa por ser, según él, funcional al Gobierno del MAS, mientras que el alcalde de Cochabamba pidió definir candidaturas mediante primarias, opción que sugiere disposición, pero bajo condiciones claras.

En paralelo, Samuel Doria Medina lidera la actividad en redes sociales, mostrando propuestas y posicionándose como el candidato más activo del bloque opositor. Otros aspirantes, como Chi Hyun Chung y Branko Marinkovic, tienen presencia más discreta, esperando oficializaciones o confiando en plataformas digitales para sus campañas.
El MAS enfrenta divisiones internas. Evo Morales criticó la gestión económica de Luis Arce, señalando que las crisis de deuda interna y externa generan un panorama complejo para cualquier candidato presidencial. Morales expresó temor ante la posibilidad de ser candidato, debido a la difícil situación económica que, según él, requiere cambios estructurales urgentes.
En el oficialismo, las campañas están ausentes, pero persisten las acusaciones de intentos de golpe contra el Gobierno de Arce. Esta combinación de divisiones y tensiones en ambos frentes refleja un panorama político fragmentado, con una oposición dispersa y un oficialismo en pugna interna.
Vía: El Deber
