Dirigentes y comunarios de Chiquiacá denunciaron públicamente que fueron acusados formalmente a raíz de una denuncia presentada por YPFB, a la cual posteriormente se habría adherido PETROBRAS, por el presunto delito de obstrucción al desarrollo de actividades petroleras en la zona. Los afectados aseguran que se trata de procesos injustos que buscan amedrentar a quienes defienden la Reserva Natural de Tariquía.

Juan Mendoza, comunario de Chiquiacá, informó que la notificación formal sobre la acusación se conoció recién la noche anterior, cuando el abogado defensor recibió los primeros detalles del proceso. Ante esta situación, los comunarios decidieron hacer pública la denuncia y alertar sobre lo que consideran una vulneración sistemática de los derechos de los defensores del medio ambiente y del territorio.
Según Mendoza, doce comunarios fueron incluidos en esta primera denuncia, presentada bajo el argumento de que habrían impedido el ingreso de la petrolera a sus fuentes de trabajo. Sin embargo, aclaró que las acciones de las comunidades no tuvieron carácter violento ni delictivo, sino que respondieron a decisiones colectivas asumidas en asambleas comunales para proteger su territorio.
Los dirigentes sostienen que las denuncias buscan intimidar y humillar a las comunidades, pese a que —afirman— su accionar está respaldado por la Constitución Política del Estado y por acuerdos internacionales, como el Acuerdo de Escazú, que reconoce y protege el derecho de las poblaciones a defender el medio ambiente y participar en decisiones que afecten su entorno.
Por su parte, la comunaria Paola Gareca expresó que los procesos avanzaron rápidamente hacia una etapa de juicio, lo que incrementa la preocupación de los afectados. En ese sentido, pidió el apoyo del pueblo tarijeño y de los medios de comunicación para exigir el levantamiento de lo que calificó como demandas injustas contra habitantes que llevan más de una década defendiendo la reserva en beneficio de toda la población.
Finalmente, los comunarios cuestionaron el argumento del Gobierno y de las empresas petroleras que señalan que el pozo Saicán Domo Oso estaría fuera de la reserva, recordando que se encuentra en una zona de amortiguación donde también están prohibidas las actividades hidrocarburíferas. Advirtieron que el ingreso al bloque petrolero San Telmo afectaría no solo a Chiquiacá, sino a todas las comunidades del cantón Tariquía, poniendo en riesgo la integridad de toda la reserva natural.
