
El analista y observador Gabriel Gaite advirtió que, de no registrarse nuevos descubrimientos de gas natural en Bolivia, el país podría verse obligado a importar este recurso hacia el final de la presente década, debido a la sostenida reducción de sus reservas.

Gaite explicó que la caída en la disponibilidad de hidrocarburos responde, en parte, a la declinación natural de los campos, pero también a una explotación intensiva sin planificación a largo plazo. Señaló que durante años se priorizó la exportación sin prever mecanismos para reponer las reservas.

Asimismo, indicó que otro factor determinante es la falta de inversión en exploración, especialmente por parte de empresas extranjeras, que consideran poco atractivo el sector debido a los bajos márgenes de ganancia frente al alto riesgo que implica esta actividad.
En ese sentido, sostuvo que el actual modelo de distribución de beneficios, conocido como “government take”, limita el interés de inversionistas, ya que las empresas privadas perciben un retorno cercano al 18%, porcentaje que consideran insuficiente frente a los costos de exploración y explotación.
El analista señaló que para revertir esta situación es necesario revisar la normativa del sector hidrocarburífero, planteando la posibilidad de generar condiciones más competitivas que incentiven la inversión, incluyendo una mayor participación para las empresas en los ingresos generados.

Finalmente, Gaite advirtió que, sin cambios estructurales en la política energética y sin nuevas exploraciones exitosas, Bolivia enfrentará un escenario complejo en el que pasaría de ser exportador a importador de gas, con implicaciones económicas y estratégicas para el país.

