
El analista en Hidrocarburos y Energía, Jaime Balanza, señaló que la crisis de abastecimiento de combustibles en Bolivia, especialmente de diésel y gasolina, responde a problemas presupuestarios y de liquidez del Estado.
Parte significativa del Presupuesto General del Estado para 2025 depende de créditos que aún no han sido aprobados por la Asamblea, lo que pone en riesgo la capacidad de financiamiento del país, dijo Balanza quien advirtió que, si estos créditos son rechazados, su tratamiento se postergaría hasta la siguiente legislatura en 2026, dejando un vacío en las finanzas públicas de este año.

Ante esta situación, el analista propuso la realización de una cumbre política entre el oficialismo y la oposición para garantizar los recursos necesarios para la importación de combustibles, puesto que, la escasez de dólares y la falta de fuentes alternativas de ingresos agravan el problema. Sin un acuerdo político, el país podría enfrentar un colapso económico, según Balanza y prevé un riesgo de que en el futuro no haya dinero suficiente para cubrir los sueldos del aparato estatal.
Según el Jaime Balanza, el gobierno debe reconocer su insolvencia y la imposibilidad de seguir aumentando el presupuesto fiscal anualmente mientras los ingresos del Estado, como la renta petrolera y la recaudación impositiva, continúan disminuyendo.
Para finalizar, insistió en que es urgente establecer un gran diálogo nacional para dejar de postergar soluciones y acordar un plan de endeudamiento programado que permita estabilizar la economía y garantizar el abastecimiento de combustibles.
