La escasez de combustible en Santa Cruz ha provocado la proliferación de ventas irregulares de gasolina y diésel, con precios que alcanzan los Bs 20 por litro en algunas provincias. La estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) confirmó problemas logísticos en el abastecimiento y admitió que existe un desvío del producto, lo que ha derivado en un mercado negro de carburantes en distintas regiones del país.

El sector agropecuario y los transportistas han declarado estado de emergencia ante la falta de diésel, esencial para la producción y traslado de alimentos. En Santa Cruz, los transportistas del servicio público han reducido sus operaciones en un 30% debido al desabastecimiento, generando largas filas en los surtidores. Mientras tanto, en redes sociales y puntos informales como talleres y tiendas de lubricantes, la venta ilegal de combustible continúa en ascenso.
La crisis también ha llegado a la minería. En La Paz, la Fiscalía detuvo al alcalde de Mapiri, Alfredo Apaza, tras el hallazgo de 7.000 litros de diésel almacenados en tanques de agua para su presunta comercialización a Bs 12 por litro. Además, la Federación de Cooperativas Mineras Auríferas del Norte de La Paz (Fecoman) denunció que no han recibido los cupos de diésel comprometidos por el gobierno, lo que ha paralizado sus actividades.
La falta de combustible pone en riesgo la cosecha más importante del país, programada para marzo. Los productores soyeros advirtieron que necesitan entre 30 y 40 millones de litros de diésel para asegurar la producción y transporte de más de 2,5 millones de toneladas de granos. La Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO) y la Cámara de Transporte del Oriente (CTO) alertaron que, sin una solución inmediata, la seguridad alimentaria del país podría verse afectada en los próximos meses.
Vía: El Deber
