Crisis cultural en Tarija: Casa de la Cultura advierte colapso por falta de fondos y la Gobernación responde que ya cumplió con los desembolsos

La Casa de la Cultura de Tarija enfrenta una crítica situación financiera que amenaza con paralizar sus actividades antes de fin de año. Su director, Mike Figueroa, advirtió que el reciente desembolso de Bs 100 mil por parte de la Gobernación resultó insuficiente para cubrir los gastos operativos, sueldos y aguinaldos del personal. Según explicó, la institución requiere un monto adicional de Bs 192 mil para cerrar la gestión sin comprometer los programas y eventos culturales programados.

Figueroa recordó que el Plan Operativo Anual (POA) presentado contemplaba un presupuesto de Bs 683 mil, pero las transferencias gubernamentales han sufrido una drástica reducción desde 2021. La precariedad llegó a tal punto que uno de los trabajadores asumió una medida extrema de protesta para visibilizar la falta de pago, lo que finalmente derivó en el desembolso parcial reciente. Sin embargo, el director advirtió que la crisis persiste y pone en riesgo la continuidad del trabajo cultural en la capital tarijeña.

El director subrayó además que la Casa de la Cultura actúa como intermediaria entre el Estado y los artistas, garantizando el pago de cachés incluso en eventos gratuitos. Además, administra un complejo cultural compuesto por auditorio, teatro, museo y galería de arte, lo que implica una alta carga operativa. Pese al apoyo de la Universidad Juan Misael Saracho, que cubre los salarios de cinco funcionarios, la institución cuenta con nueve trabajadores en total, por lo que el funcionamiento pleno depende directamente del presupuesto asignado por la Gobernación.

Ante las denuncias, la Gobernación de Tarija, a través de su vocero César Ramos, negó que exista incumplimiento en las transferencias. Aseguró que se desembolsaron Bs 200 mil en total durante esta gestión y que la administración de esos recursos es competencia exclusiva de la dirección de la Casa de la Cultura. Ramos remarcó que los trabajadores no son empleados del Gobierno Departamental, sino contratados directamente por la institución, una posición que —según dijo— fue respaldada por una resolución del Ministerio de Trabajo.

El vocero consideró “extraño” que persistan medidas de presión pese al cumplimiento de los desembolsos y afirmó que la distribución de los fondos para salarios o mantenimiento es responsabilidad del director Mike Figueroa. Asimismo, señaló que el conflicto debe abordarse de manera tripartita, involucrando también a la Universidad Juan Misael Saracho y al Gobierno Municipal de Tarija, entidades que comparten competencias sobre la administración y mantenimiento del espacio cultural.

Ramos informó además que, a solicitud de los propios trabajadores, el Gobernador otorgará licencia al directorio de la Casa de la Cultura y que el teatro bajo su administración será retransferido a la institución a partir del 21 de noviembre. Con esta medida, se busca reordenar la gestión interna y mejorar la transparencia en el uso de los recursos.

Mientras tanto, la incertidumbre continúa. La falta de liquidez compromete el mantenimiento del edificio patrimonial y el pago de servicios básicos, afectando la operatividad diaria. Desde la dirección se insiste en la urgencia de un nuevo desembolso de Bs 192 mil, mientras la Gobernación sostiene que ya ha cumplido con sus obligaciones. Entre versiones cruzadas, el futuro de la principal entidad cultural de Tarija queda en suspenso, con el riesgo latente de que la gestión cierre en números rojos.

Scroll al inicio